“Sabemos que la vida triunfa sobre la muerte, que es la certeza de la esperanza”, Mons. Juan Rubén Martínez.


La Vigilia Pascual se realizó en la noche del Sábado Santo durante la víspera del Domingo de Resurrección o Pascua y, en la Catedral San José, se vivió un momento en el que los fieles, se regocijaron de felicidad por la resurrección de Jesús. Los presentes emplearon símbolos de la luz, el agua, la palabra y la eucaristía con la esperanza de la resurrección del Señor.

 

En este contexto, el Obispo de la Diócesis de Posadas Mons. Juan Rubén Martínez, expresó:  “Puedo decir con especialísimo gozo, después de haber vivido todo el tiempo de preparación de las pascuas y por varias semanas que nos preparamos para las pascuas, acompañándolo a Jesucristo el Señor, al que nos amó y que quiso estar en medio nuestro; ese es el Misterio de Dios. Un Dios que quiso estar cercano, es meramente el Creador, es el que se encarnó, que nació de María y que quiso estar en medio nuestro para revelarse, que además anunció que el Reino era Él y que el Reino había llegado. No fue entendido por muchos, y es por eso que hemos vivido en estos días, la dureza del Misterio de la Pascua donde Dios hecho hombre, fue condenado y donde padeció”.

 

Seguidamente, el Obispo comentó que “el Jueves Santo tuvimos el anticipo en la misa de la Última Cena, donde sacramentalmente el Señor celebró las pascuas, celebró su muerte entregándose Él mismo en su cuerpo y su sangre; hecho el pan su cuerpo y el vino su sangre, el que murió, sin embargo resucitó y esto celebramos en esta eucaristía; con esta solemnidad y esta liturgia larga con muchos signos, pero que sin embargo la iglesia del antiguo y desde siglos la celebra. Nosotros la celebramos en la oscuridad y muerte de Jesús, iniciando con el Cirio Pascual, porque Él es la luz”.

“Qué bueno es pensar lo que habrá sucedido en esa madrugada pascual, cuando fueron al sepulcro y no lo hallaron al Señor, Él no estaba ahí; encontraron los trapos, las sabanas Santas donde fue envuelto Jesús. Él ya no estaba ahí, Jesucristo el Señor resucitó”, añadió.

 

Para finalizar, Juan Rubén Martínez remarcó que “Jesucristo está vivo, por eso podemos decir que haberlo conocido a Jesucristo, es lo mejor que nos pudo haber pasado a los cristianos, porque sabemos que la vida triunfa sobre la muerte, que es la certeza de la esperanza y es bueno decirlo. Porque nuestro mundo tiene muchas sombras, mucha muerte, mucho dolor, mucha violencia, no solo por la guerra o por la pandemia, sino por tantas situaciones de sombras que hay en el mundo. Hay sombras que requieren testigos de la luz, de la esperanza, hombres y mujeres pascuales que crean y que estén totalmente decididos a vivir con su estilo de vida este misterio pascual para poder mejorar y oxigenar con la esperanza otros ambientes”.


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