La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece) instó a las instituciones comunitarias a colocar la paz como eje central de la futura Estrategia Europea de Seguridad y a impulsar un enfoque que trascienda la dimensión exclusivamente militar, incorporando la prevención de conflictos, la diplomacia y la protección de la dignidad humana.
El planteo fue difundido a través del documento Una Estrategia Europea de Seguridad al servicio de la paz, publicado el 30 de junio, en el que el organismo episcopal presenta cinco recomendaciones destinadas a orientar la política de seguridad del bloque europeo.
Entre las principales propuestas, la Comece sostiene que mantener la paz como objetivo estratégico constituye no solo una responsabilidad moral, sino también una obligación jurídica derivada de los tratados de la Unión Europea. En esa línea, propone que la futura Estrategia Europea de Seguridad se integre dentro de una Estrategia Europea de Paz más amplia, capaz de articular las políticas de defensa con la cooperación internacional, el desarrollo sostenible y la acción humanitaria.
El organismo también exhorta a fortalecer las capacidades civiles para la construcción de la paz mediante el impulso de la diplomacia preventiva, la mediación internacional y el apoyo a iniciativas locales orientadas a la reconciliación y la resolución pacífica de los conflictos.
Una visión integral de la seguridad
En el documento, la Comece advierte que los desafíos en materia de seguridad no pueden limitarse al ámbito militar. Por ello, propone ampliar la evaluación de amenazas para incluir factores como la pobreza, los desplazamientos forzados, la fragmentación social y el debilitamiento de las instituciones democráticas, considerados elementos que también generan inestabilidad y afectan la paz.
Asimismo, reclama reforzar los mecanismos de supervisión democrática y de rendición de cuentas en las políticas de defensa, promoviendo un adecuado control parlamentario y garantizando la responsabilidad humana en las decisiones vinculadas con el uso de la fuerza.
Recuperar la identidad de la Unión Europea
La comisión episcopal recuerda que la Unión Europea nació como un proyecto de paz tras las devastadoras guerras del siglo XX y sostiene que esa vocación fundacional debe seguir guiando sus decisiones en el actual escenario internacional, marcado por conflictos armados y crecientes tensiones geopolíticas.
«En los últimos años, la Comece ha llamado constantemente a la Unión Europea a renovar su visión fundacional con fidelidad creativa, manteniéndose fiel a su vocación como proyecto de paz incluso en tiempos de guerra y crecientes tensiones internacionales», señala el documento.
Finalmente, el organismo explica que sus recomendaciones reflejan el compromiso de la Iglesia católica con una reflexión ética sobre la política exterior de la Unión Europea, promoviendo estrategias que sitúen en el centro la paz, la dignidad humana y el bien común.

