Durante la audiencia general de este miércoles 29 de abril, el papa León XIV compartió sus impresiones sobre la reciente gira apostólica que realizó por África entre el 13 y el 23 de abril, en la que visitó Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. El pontífice definió el viaje como “una riqueza inestimable para mi corazón y mi ministerio”.
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre sostuvo que la gira representó un mensaje de paz en un contexto internacional atravesado por guerras y reiteradas violaciones del derecho internacional.
El Papa explicó que para los pueblos africanos su presencia significó una oportunidad para hacer escuchar su voz y manifestar la alegría de pertenecer al pueblo de Dios. A la vez, aseguró que la experiencia también lo enriqueció profundamente como pastor, al encontrarse con comunidades vivas y testigos de esperanza.
Argelia y el puente con el mundo islámico
La primera escala fue Argelia, tierra vinculada a San Agustín. León XIV, primer Papa agustino, señaló que allí pudo reencontrarse con las raíces de su identidad espiritual y tender puentes hacia la tradición de los Padres de la Iglesia, el continente africano y el mundo islámico.
Destacó además la cordial acogida recibida en un país de mayoría musulmana y afirmó que la visita permitió mostrar que cristianos y musulmanes pueden convivir como hermanos cuando se reconocen hijos del mismo Padre misericordioso.
Camerún y el llamado a la reconciliación
En Camerún, el Pontífice remarcó su paso por Bamenda, en la región anglófona afectada por el conflicto separatista desde 2017. Allí alentó a reconstruir la unidad mediante el diálogo y expresó su deseo de que el espíritu de reconciliación permanezca vivo.
También retomó la definición de Camerún como “África en miniatura”, por reflejar tanto la riqueza del continente como sus desafíos: una distribución más equitativa de los recursos, oportunidades para los jóvenes, lucha contra la corrupción y un desarrollo sostenible sin nuevas formas de colonialismo.
Angola y la fe viva del pueblo
Durante su visita a Angola, León XIV destacó el encuentro con una Iglesia fortalecida en medio de las pruebas y comprometida con el Evangelio.
Uno de los momentos más intensos, señaló, fue la visita al santuario de Mama Muxima, donde percibió “latir el corazón del pueblo angoleño”, marcado por una fe alegre y perseverante incluso en medio de las dificultades.
El Papa reiteró además la voluntad de la Iglesia católica de seguir colaborando con las autoridades civiles, especialmente en los ámbitos sanitario y educativo.
Guinea Ecuatorial y una escena conmovedora
La última etapa fue Guinea Ecuatorial, coincidiendo con el 170° aniversario de la primera evangelización del país.
Allí, el Santo Padre aseguró haber vivido el momento más conmovedor de toda la gira durante su visita a la cárcel de Bata. “Nunca había visto nada semejante”, expresó al recordar cómo los internos rezaron junto a él el Padrenuestro bajo una lluvia torrencial.
Luego, en medio del mismo aguacero, encabezó un multitudinario encuentro con jóvenes en el estadio local, que describió como una verdadera fiesta de alegría cristiana, marcada por testimonios de fe y esperanza.

