Misiones impulsa una reforma integral del Código Procesal Penal y avanza hacia el sistema acusatorio pleno


La Justicia de Misiones avanza en una reforma estructural del Código Procesal Penal provincial que prevé el abandono del sistema mixto vigente para dar paso a un modelo acusatorio pleno. El cambio, considerado histórico por los actores judiciales involucrados, se proyecta para su implementación gradual a partir de 2027.

El proceso reúne a magistrados, fiscales, abogados de la matrícula y especialistas del ámbito judicial, quienes participan de mesas de trabajo periódicas destinadas a diseñar el nuevo esquema procesal. La iniciativa busca modernizar el funcionamiento de la justicia penal, dotarla de mayor agilidad y redefinir los roles dentro del proceso.

El fiscal del Tribunal Penal 2 de Posadas, Vladimir Glinka, coordinador de los encuentros de debate, explicó que la reforma no implica ajustes parciales al código actual, sino una transformación completa del sistema.

“Lo que se cambia es el sistema procesal. No se trata de agregar o corregir artículos, sino de construir un código acorde a un nuevo modelo”, señaló en diálogo con El Territorio.

Glinka detalló que el sistema vigente en la provincia es de carácter mixto, con elementos del esquema inquisitivo y del acusatorio, aunque con predominio del primero. En ese sentido, recordó que en 2014 se incorporaron figuras propias del modelo acusatorio, como el querellante, sin alterar la estructura central del sistema.

“En ese momento no se hizo una reforma estructural. Ahora el objetivo es pasar al sistema acusatorio en su plenitud y adecuar todo el procedimiento”, explicó.

Debate técnico y trabajo en comisiones

El proceso de reforma se desarrolla mediante reuniones semanales en el Palacio de Justicia, con sesiones de tres a cuatro horas en las que participan jueces, fiscales y abogados. El trabajo se organiza por ejes temáticos, en función de los siete libros que integran el Código Procesal Penal de Misiones.

Según precisó Glinka, se implementó además una dinámica de trabajo colaborativo mediante un sistema digital que permite a los participantes realizar aportes, observaciones y propuestas sobre cada uno de los capítulos en análisis.

“Se armó una mesa de trabajo y un cronograma por ejes temáticos. Además, se creó un archivo compartido donde todos pueden hacer aportes, lo que permite ordenar y agilizar el debate”, indicó.

El objetivo, añadió, es optimizar los tiempos de discusión y avanzar con mayor precisión técnica en cada etapa del proceso de reforma.

Hacia un modelo más ágil y con roles definidos

Desde el ámbito judicial remarcan que la transición hacia sistemas acusatorios es una tendencia consolidada en América Latina y que varias provincias argentinas ya lo han implementado. Misiones se encuentra entre las jurisdicciones que aún mantienen el sistema mixto.

En ese marco, Glinka sostuvo que el Poder Judicial provincial atraviesa un proceso de fortalecimiento institucional que permite encarar el cambio.

“El Poder Judicial es joven, pero ha ido creciendo y organizándose. Hoy están dadas las condiciones para avanzar hacia este nuevo sistema”, afirmó.

Entre las principales características del modelo acusatorio, el fiscal destacó la separación entre las funciones de investigación y juzgamiento, lo que refuerza la imparcialidad judicial y otorga mayor dinamismo al proceso penal.

“El fiscal investiga y lleva la causa a juicio, mientras que el juez se mantiene ajeno a la investigación. Eso garantiza mayor objetividad y transparencia”, explicó.

Asimismo, subrayó que la experiencia en otras jurisdicciones demuestra una mejora en los tiempos de resolución de las causas.

Respuesta a una demanda social

Finalmente, Glinka señaló que la reforma también responde a una demanda social creciente vinculada a la duración de los procesos judiciales.

“La sociedad entiende que las causas no pueden extenderse tanto en el tiempo. Este cambio es una respuesta a esa necesidad”, concluyó.

Fuente: El Territorio