Domingo del Buen Pastor en Argentina convocan a orar por las vocaciones y recordar el legado del papa Francisco


La Conferencia Episcopal Argentina, a través de su Comisión Episcopal de Liturgia, difundió un subsidio pastoral con motivo del cuarto domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, en el marco de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

El material está destinado a obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y fieles laicos, con el objetivo de profundizar la vivencia de esta celebración centrada en Cristo como Buen Pastor y en la oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

La propuesta adquiere este año un significado especial al cumplirse, el 21 de abril, el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco. En ese contexto, se invita a las comunidades a realizar una memoria agradecida de su ministerio, profundizar en su magisterio y renovar el compromiso misionero.

El subsidio incluye un guion para la celebración de la misa y una propuesta de adoración eucarística organizada en cuatro momentos: la escucha de la Palabra, la contemplación de Cristo Buen Pastor, la súplica por las vocaciones y la acción de gracias por el testimonio del pontífice argentino.

Además, se propone unir espiritualmente esta jornada con la peregrinación de los obispos al Santuario de Nuestra Señora de Luján y la celebración de la Eucaristía, como signo de comunión eclesial.

El documento también alienta a parroquias, comunidades educativas, movimientos e instituciones a adaptar estas orientaciones a sus realidades pastorales, promoviendo espacios de escucha de la voz de Dios y animando especialmente a los jóvenes a responder con generosidad a su llamado.

En la adoración eucarística se incorporan textos del Papa Francisco que destacan una Iglesia en salida, cercana a los pobres y comprometida con la misión, subrayando la centralidad de la misericordia y la cercanía pastoral.

Finalmente, los obispos encomiendan este tiempo a la intercesión de la Virgen de Luján, con la intención de que sea una oportunidad de renovación espiritual y misionera para todo el pueblo argentino.

Fuente: AICA