Las organizaciones expresaron su preocupación ante un reciente pronunciamiento de la Corte Suprema y la vigencia del artículo 154 del DNU 70/2023, que derogó la Ley de Tierras. Pidieron a los poderes del Estado considerar la defensa del territorio, la soberanía y el bienestar de la población.
Cáritas Argentina, el Área de Ecología Integral de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) y el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa) reiteraron su preocupación por la posibilidad de una venta sin límites de tierras a extranjeros, a partir de un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 29 de septiembre y de la vigencia del artículo 154 del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, que derogó la Ley de Tierras 26.737.
En un comunicado difundido el 4 de octubre, las instituciones eclesiales retomaron el planteo realizado en junio y apelaron a la responsabilidad de legisladores, autoridades del Poder Ejecutivo y funcionarios de la Justicia para que velen por la defensa del territorio y el cuidado de la Nación.
Las entidades señalaron que la defensa del territorio y el cuidado de la soberanía están directamente relacionados con el bienestar de la población. En ese sentido, plantearon que las decisiones vinculadas con la propiedad y el uso de la tierra deben contemplar el bien común y sus consecuencias para las futuras generaciones.
Antecedentes del reclamo
En junio, Cáritas, Pastoral Social y Endepa ya habían expresado su preocupación por el proyecto oficial denominado “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. En aquella oportunidad, advirtieron que la iniciativa podía afectar la soberanía sobre la tierra, los alimentos y los bienes comunes, además del derecho de los pueblos a autodeterminarse.
Las organizaciones también habían cuestionado la eliminación de restricciones para la adquisición de tierras por parte de extranjeros, especialmente en zonas vinculadas con reservas de agua y otros bienes naturales.
Asimismo, señalaron su preocupación por disposiciones relacionadas con tierras afectadas por incendios y remarcaron la importancia de que el Estado conserve capacidad para planificar el territorio, ejecutar obras públicas y resguardar el interés comunitario.
La tierra y el bien común
En aquel documento, las instituciones habían recurrido también a enseñanzas del papa León XIV sobre el destino universal de los bienes y recordado que el suelo, el agua, el aire y los recursos naturales están destinados al sostenimiento de la vida de toda la humanidad, tanto en el presente como para las futuras generaciones.
También retomaron conceptos de la encíclica Laudato si’, del papa Francisco, que presenta a la tierra como “nuestra hermana y nuestra madre”.
Con el nuevo pronunciamiento, Cáritas Argentina, el Área de Ecología Integral de la CEPAS y Endepa volvieron a convocar a los poderes del Estado a actuar con responsabilidad frente a las decisiones relacionadas con el territorio nacional.
Bajo el planteo de la defensa del territorio y el cuidado de la soberanía, las instituciones insistieron en que la protección de la tierra debe estar vinculada con el bienestar de la población y con la responsabilidad hacia las futuras generaciones.

