“Una sociedad que no se ocupa de la educación no tiene futuro”, advirtió Mons. Martínez


El obispo reflexionó sobre el rol del Estado, defendió la educación pública y advirtió sobre el impacto de los recortes en áreas esenciales como educación, salud y asistencia social

En su tradicional micro de los miércoles en Radio Tupambaé, monseñor Juan Rubén Martínez realizó una extensa reflexión sobre la realidad social, educativa y espiritual del país. El obispo de la diócesis de Posadas valoró las expresiones de fe popular vividas en las celebraciones marianas de mayo, pidió por la paz mundial y manifestó una fuerte preocupación por el deterioro de áreas esenciales como la educación, la salud y la asistencia social.

“Una sociedad que no se ocupa de la educación no tiene futuro”, sostuvo al analizar la situación educativa argentina en el contexto de las recientes movilizaciones universitarias y los debates por el financiamiento público.

Escuchá la reflexión completa de Mons. Martínez sobre educación, el rol del Estado y la realidad social argentina:

 

Al comienzo de su reflexión, Mons. Martínez destacó la participación masiva de fieles en la peregrinación de Fátima, realizada el último domingo pese a las bajas temperaturas. “Fue una mañana muy fría, pero con mucho calor del espíritu”, expresó, al tiempo que subrayó la fuerza de la religiosidad popular en Misiones.

También recordó las celebraciones de la Virgen de Luján y anticipó las festividades de Santa Rita, una de las expresiones religiosas más convocantes de Posadas y la región. “Es impactante ver a la gente caminando descalza, cumpliendo promesas, acercándose al santuario. Son espacios donde el pueblo siente la presencia de Dios y su misericordia”, afirmó.

En ese marco, describió a Santa Rita como una figura profundamente cercana al sufrimiento de muchas personas. “Fue madre sufrida, esposa sufrida, perdió a sus hijos y finalmente pudo concretar su vocación religiosa. Mucha gente se ve reflejada en sus dolores y en sus pedidos”, señaló.

El obispo también dedicó parte de su reflexión a la situación internacional y pidió especialmente por la paz. Advirtió que el mundo atraviesa “un momento especialmente complejo, marcado por la violencia y las guerras”, y lamentó el silencio sobre las persecuciones a cristianos en distintas regiones de África, particularmente en Nigeria.

“Hay martirios que no se dicen, templos quemados y cristianos asesinados que no aparecen porque no entran dentro del mundo mercantil de las grandes oficinas de comunicación”, cuestionó.

La educación como base de la democracia y la movilidad social

En relación con la realidad argentina, Mons. Martínez vinculó la discusión educativa con el futuro democrático y social del país. “No podemos pensar en la democracia sin educación. No podemos pensar en una sociedad más equitativa sin educación. Tampoco podemos esperar mejores ciudadanos si no hay formación y capacidad de discernimiento”, afirmó.

El obispo defendió el rol histórico de la educación pública en la Argentina y recordó su propia experiencia personal. “Yo hice toda mi formación en escuelas públicas: la primaria, la secundaria en el Colegio Nacional de San Isidro y después estudié Derecho en la UBA. Durante décadas, la educación pública fue clave para la movilidad social”, remarcó.

Al mismo tiempo, destacó el aporte de las instituciones de gestión privada, especialmente las escuelas parroquiales de Misiones, que —según explicó— trabajan con cuotas accesibles gracias al acompañamiento estatal. “No hay contraposición entre educación pública y privada. Ambas cumplen un servicio enorme para nuestra sociedad”, sostuvo.

Mons. Martínez advirtió que el problema educativo no se limita únicamente al financiamiento, sino también a la calidad de la enseñanza y a la pérdida de autoridad dentro de las aulas. “Queremos inclusión, pero también educación de calidad. Hay niños de escasos recursos con enormes capacidades y la escuela debe descubrirlas y potenciarlas”, afirmó.

En ese sentido, lamentó que muchos docentes trabajen “en un desamparo absoluto”, sin respaldo institucional ni herramientas para sostener la disciplina. “Hoy muchas veces no se puede corregir nada porque inmediatamente hay conflictos, judicialización o falta de acompañamiento”, observó.

El rol del Estado frente a la educación, la salud y la pobreza

Uno de los ejes centrales de su reflexión estuvo puesto en el rol del Estado. El obispo diferenció entre un “Estado omnipresente”, al estilo de los regímenes comunistas, y un “Estado ausente”, que se desentiende de responsabilidades esenciales.

Desde la Doctrina Social de la Iglesia hablamos de un Estado subsidiario. No un Estado que ocupe todos los espacios, pero tampoco uno ausente. El Estado tiene que estar presente en la educación, en la salud, en la pobreza, en la discapacidad y en las rutas”, afirmó.

Como ejemplo, mencionó el deterioro de la infraestructura vial y las dificultades que enfrentan personas con enfermedades graves para acceder a tratamientos médicos. “Hay una ausencia del Estado en subsidios para tratamientos oncológicos. Ser provida también es que los adultos mayores puedan comprar sus remedios y que una persona pueda acceder a una operación”, expresó.

Asimismo, cuestionó que los ajustes económicos recaigan principalmente sobre los sectores medios y populares. “Se habla del sufrimiento para un futuro mejor, pero el sufrimiento lo está soportando la clase media que cae en la pobreza y no llega a pagar servicios esenciales”, señaló.

Finalmente, monseñor Martínez llamó a recuperar la sensatez y la equidad” y pidió que la educación vuelva a ocupar un lugar prioritario en la agenda nacional.

La Argentina tuvo históricamente una gran herramienta de movilidad social que fue la educación de calidad. Por eso este es un tema que tenemos que pensar seriamente y defender”, concluyó.

Redacción: Fabricio Salto para Radio Tupambaé
Fotos: Adriano Galarza