Vecinos de una zona rural y periurbana habían advertido reiteradamente sobre la presencia del felino. Las cámaras de seguridad finalmente captaron al animal mientras recorría el sector e incluso atravesaba un alambrado.
Después de más de un año de avistamientos y advertencias de vecinos, la presencia de un puma en una zona rural y periurbana de Apóstoles quedó registrada por cámaras de seguridad. Las imágenes muestran al felino desplazándose por el sector y atravesando con facilidad un alambrado perimetral.
Genoveva Inés Opichani, una de las vecinas que aseguró haber observado al animal en distintas oportunidades, contó la situación durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
“Lo hemos dicho, lo hemos hablado muchas veces y nadie nos cree. Dicen: ‘Pero no, qué puma, nada’. Sí, ahí está la prueba”, relató.
Según explicó, los avistamientos comenzaron hace más de un año y se repitieron en distintas ocasiones. Incluso recordó un episodio en el que se encontraba en su vivienda cuando su perra comenzó a comportarse de manera inusual. Al acercarse a una ventana, descubrió que el puma se encontraba del otro lado.
“Mi perrita quedó loca. Y el puma estaba ahí, en la ventana de la casa”, recordó.
La vecina aclaró que no puede determinar si se trata siempre del mismo ejemplar o de distintos animales que utilizan el mismo sector como área de desplazamiento. Hasta ahora, la principal diferencia es que las cámaras permitieron obtener un registro concreto de su presencia.
El puma atravesó el alambrado
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los vecinos fue la facilidad con la que el felino atravesó el alambrado instalado en el lugar.
Opichani explicó que el cerramiento había generado la expectativa de que permitiría mantener alejados a animales de gran tamaño. Sin embargo, las imágenes demostraron que el puma pudo atravesarlo sin dificultades.
“Eso es lo que ahora te eriza la piel. Vos decís: ‘Bueno, ahora estamos delimitados, acá no va a entrar’. Sí, entra”, señaló.
La situación genera preocupación debido a que el sector se encuentra próximo al barrio Rural de Apóstoles y es utilizado habitualmente por personas que circulan a pie, en bicicleta, motocicleta o vehículos.
La vecina afirmó que en distintas oportunidades había advertido a otros habitantes de la zona sobre la presencia del animal, especialmente por la circulación de niños y adultos por los caminos cercanos.
“Les hemos dicho: ‘Tengan cuidado porque acá anda un puma’. Y no nos creían. Decían que no podía ser. Sí puede ser, porque lo hemos visto”, sostuvo.
Una presencia que los vecinos ya incorporaron a su rutina

Pese a la cercanía del animal con las viviendas y los caminos utilizados por los vecinos, Opichani aseguró que la reiteración de los avistamientos modificó la manera en que viven la situación.
“¿Miedo? No, mientras el puma no tenga hambre, no tengo miedo”, expresó.
También relató que en otra oportunidad pudo identificar a distancia la vocalización del felino y alertó a una persona que transitaba por el lugar durante la noche.
“El puma tiene un sonido como una vaca, pero ronco, muy ronco”, describió.
Ante la consulta sobre una eventual captura del animal, la vecina respondió: “No tengo idea. La verdad es que estamos acostumbrados a él. Ya tenemos cuidado”.
La presencia de carpinchos, otro elemento señalado por los vecinos
Opichani también vinculó la permanencia del puma en el sector con la abundante presencia de carpinchos.
Según explicó, estos animales pueden observarse en distintos puntos de la zona y los vecinos encontraron en algunas oportunidades restos de ejemplares que habían sido depredados.
“Los carpinchos andan acá por toda la zona”, indicó.
A partir de esas observaciones, consideró que los carpinchos podrían constituir una fuente de alimento para el felino y contribuir a explicar sus desplazamientos habituales por el lugar.
La vecina también mencionó la existencia de establecimientos ganaderos cercanos con animales jóvenes, aunque aclaró que hasta el momento no se registraron denuncias de ataques del puma contra ganado en ese sector.
Todavía no existe una denuncia formal
Pese a que los avistamientos se vienen produciendo desde hace más de un año, Opichani señaló que hasta el momento no se realizó una denuncia formal ante los organismos correspondientes.
“Nadie intervino”, respondió al ser consultada sobre la intervención de Fauna, la Policía u otras dependencias. Según explicó, la situación había sido comunicada verbalmente, pero sin una presentación formal.
El registro obtenido por las cámaras aporta ahora una evidencia concreta sobre la presencia del animal.
En Misiones, la convivencia entre fauna silvestre y zonas habitadas forma parte de una problemática que requiere medidas de prevención y seguimiento. La provincia cuenta con un Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos que contempla al puma y al yaguareté, además de acciones vinculadas con la prevención y el abordaje de situaciones de conflicto.
Ante la presencia de un ejemplar de fauna silvestre cerca de viviendas, las recomendaciones de especialistas apuntan a no acercarse ni intentar manipular al animal, mantener alejadas a las mascotas y permitirle una vía de escape. Cuando existe riesgo, el animal está herido o atrapado, se recomienda dar aviso a los organismos correspondientes.
En Apóstoles, después de meses de relatos y advertencias, las cámaras aportaron finalmente el registro que los vecinos esperaban. La presencia del puma, que durante mucho tiempo fue puesta en duda, quedó documentada en imágenes.

