La cantante interpretó “Brindis” durante la despedida del capitán de la Selección argentina en el Monumental. El tema, que también le había dedicado a Diego Maradona, conmovió a Lionel Messi y terminó en un emotivo abrazo entre ambos.
La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina tuvo uno de sus momentos más emotivos cuando Soledad Pastorutti apareció en el Monumental para interpretar “Brindis”, una de sus canciones más reconocidas y que, en otra oportunidad, también le había cantado a Diego Armando Maradona.
La interpretación conmovió al capitán argentino, que al finalizar la presentación se acercó a la artista. Ambos se fundieron en un abrazo cargado de emoción, ante las 80.000 personas que colmaron el estadio.
El momento también movilizó a la familia de Messi. Antonela Roccuzzo y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, fueron vistos entre lágrimas y visiblemente emocionados durante la despedida del futbolista de la Albiceleste.
Después del homenaje, Messi tomó el micrófono y se dirigió al público presente en el Monumental para repasar distintos momentos de su extensa trayectoria con la Selección argentina.
La música también acompañó la despedida
La jornada tuvo además otros momentos musicales. Gaspar Benegas, guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, interpretó una versión acústica de “Jijiji”, el clásico de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, durante el partido ante Benín.
La interpretación hizo cantar a todo el Monumental y dejó otra de las postales particulares de una noche marcada por la despedida del capitán argentino.
Entre los invitados también estuvo Charly García, quien siguió el último partido de Messi con la Selección desde uno de los palcos del estadio.
El encuentro entre ambos músicos y el futbolista ya había ocurrido poco más de un año atrás, cuando Charly visitó el vestuario argentino después del triunfo ante Venezuela por las Eliminatorias Sudamericanas. En aquella ocasión, Messi compartió una fotografía junto al músico y le dedicó un mensaje: “¡Qué gran placer conocerte, maestro! ¡Sos enorme!”.

