“Si la manera de regular para no tener inflación son los discapacitados, estamos fritos”


Mons. Martínez pidió a los diputados nacionales por Misiones que no apoyen recortes a las personas con discapacidad. El obispo de la diócesis de Posadas advirtió que reducir la asistencia estatal a los sectores vulnerables atentaría contra la dignidad humana y cuestionó a quienes se identifican como cristianos y respaldan esas medidas. También se refirió al endeudamiento familiar, la propiedad de la tierra y la salud del papa León XIV.

En su habitual micro de los miércoles en Radio Tupambaé, monseñor Juan Rubén Martínez llamó a los representantes de Misiones en el Congreso de la Nación a priorizar el bien común por encima de las posiciones partidarias. Además, pidió a la ciudadanía que observe cómo votan los siete diputados nacionales de la provincia y sostuvo que la defensa de la vida debe contemplar todas las etapas de la existencia humana, especialmente las de mayor vulnerabilidad.

Escuchá el micro de Mons. Martínez en Tupambaé:

La discapacidad, en el centro del debate

Monseñor Juan Rubén Martínez, expresó su preocupación por el tratamiento de distintos proyectos en el Congreso de la Nación y puso especial énfasis en la situación de las personas con discapacidad. Durante su participación en Radio Tupambaé, sostuvo que las decisiones económicas y legislativas deben considerar la dignidad humana y la responsabilidad del Estado frente a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

El obispo vinculó estos debates con la dimensión social del Evangelio y recordó que la Iglesia aborda las problemáticas sociales a partir de las enseñanzas de Jesucristo. En ese sentido, mencionó la parábola del buen samaritano como una referencia para comprender la dignidad de quien se encuentra herido y necesita ayuda.

“Si algo hizo Jesús fue abrazar a los discapacitados de su tiempo”, expresó al referirse a la atención que, desde la perspectiva cristiana, debe brindarse a las personas en situaciones de fragilidad.

Mons. Martínez cuestionó que la situación de estos sectores no ocupe un lugar central en las discusiones públicas. Al referirse a la posibilidad de reducir la asistencia estatal para equilibrar las cuentas, fue contundente: “Sería un horror”.

Y agregó: “Si la manera regulatoria para no tener inflación son los discapacitados, estamos fritos”.

El obispo advirtió que quitar aportes destinados a las personas con discapacidad sería “grave, violento contra la dignidad infinita de la persona”. En su planteo, la responsabilidad del Estado frente a quienes necesitan acompañamiento no puede quedar relegada ante los objetivos económicos.

El mensaje a los siete diputados nacionales por Misiones

Mons. Martínez llamó a los siete diputados nacionales por Misiones a considerar el impacto social de los proyectos en debate y a priorizar el bien común por encima de las diferencias partidarias. En ese sentido, remarcó la importancia de que las decisiones legislativas tengan en cuenta la situación de las personas más vulnerables.

Los representantes de Misiones en la Cámara de Diputados de la Nación son Oscar Herrera Ahuad, Yamila Ruiz, Daniel Vancsik y Alberto Arrúa, integrantes del bloque Argentina Federal, al que se incorporaron tras pertenecer a Innovación Federal; Emmanuel Bianchetti, del PRO; y Diego Hartfield y Maura Gruber, de La Libertad Avanza.

“A ellos yo les digo, más allá de la postura política, que se fijen en los temas”, manifestó el obispo. Sostuvo que los misioneros eligieron a sus representantes para que velen por el bien común, no para que respondan únicamente a estrategias políticas o partidarias.

En esa línea, insistió en la necesidad de que los legisladores consideren la situación de quienes viven en condiciones de precariedad y evalúen si sus decisiones respetan la dignidad humana.

“Los temas tienen que tenerse en cuenta”, remarcó al cuestionar que la discusión parlamentaria quede reducida a la cantidad de votos necesarios para aprobar una iniciativa.

También pidió a los ciudadanos de la provincia que sigan de cerca el comportamiento de sus representantes. “Hoy es un día en el que yo les digo acá por este medio a los misioneros que miremos cómo votan nuestros siete diputados”, afirmó.

La defensa de la vida y la dignidad humana

Durante la charla, Mons. Martínez amplió su reflexión sobre la defensa de la vida y cuestionó que esta se limite a una sola etapa de la existencia. Sostuvo que debe contemplarse desde la concepción hasta la muerte natural, junto con las condiciones concretas en las que viven las personas.

“Nosotros nos interesa la vida desde la concepción hasta la muerte natural, no solamente en la concepción”, expresó. Con ese planteo, cuestionó que la dignidad humana dependa de las condiciones en las que nace una persona o de su capacidad para producir.

También advirtió sobre la situación de los niños que nacen en contextos de precariedad y la necesidad de brindarles respuestas concretas.

“La mayoría nace en la precariedad. Entonces esa precariedad requiere acompañar, revertir esa precariedad, no dentro de 50 años. Hoy esos niños necesitan educación, alimento, salud”, sostuvo.

El obispo cuestionó, además, a quienes se identifican como defensores de la vida, pero respaldan medidas que, a su entender, pueden perjudicar a los sectores más vulnerables.

“Si se llaman cristianos, que no se llamen más”, afirmó al referirse a quienes apoyen recortes a la asistencia para las personas con discapacidad.

Luego insistió en que los representantes que profesan la fe cristiana deben anteponer sus convicciones y la defensa del bien común a las conveniencias partidarias. “Si son cristianos, ahí ya es bien claro que tienen la obligación de responder antes que a cuestiones partidistas a su condición de cristianos. O si no, que renuncien a su fe”, expresó.

Para monseñor Martínez, la dimensión social de la fe debe reflejarse en las decisiones públicas y en la atención de las necesidades de la comunidad.

El endeudamiento familiar y la propiedad de la tierra

El obispo también se refirió a los otros dos asuntos incluidos en el debate legislativo: el endeudamiento familiar y la propiedad de la tierra.

Sobre la situación económica de los hogares, señaló que las dificultades para llegar a fin de mes forman parte de una realidad que afecta a numerosos argentinos. En ese contexto, aludió a las declaraciones del presidente Javier Milei sobre quienes manifiestan que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos mensuales y mencionó la respuesta del cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, quien cuestionó esa mirada.

Mons. Martínez sostuvo que la dirigencia política, sindical, empresarial y religiosa debe prestar atención a las condiciones de vida de la población y actuar teniendo en cuenta el bien común.

“Porque la dignidad de la persona, la infinita dignidad de la persona humana que defendemos, la vida desde su concepción hasta el último día y toda la dimensión social de la dignidad de la persona es algo que tiene que preocuparle obviamente a la dirigencia”, expresó.

En relación con la propiedad de la tierra, planteó que es necesario considerar el alcance de ese derecho y sus implicancias sociales. Señaló que la Iglesia valora la propiedad privada, aunque sostuvo que no debe absolutizarse. También manifestó preocupación por la posibilidad de que se habiliten ventas indiscriminadas de tierras a extranjeros, en el marco de la discusión sobre la legislación vigente.

Mons. Martínez enmarcó los tres asuntos —discapacidad, endeudamiento familiar y propiedad de la tierra— en la reflexión de la Iglesia sobre la dignidad humana y la dimensión social del Evangelio.

La Iglesia y el acompañamiento a las personas con discapacidad

Durante su intervención, Mons. Martínez mencionó el trabajo de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica Argentina en relación con las personas con discapacidad.

Según explicó, la Iglesia acompaña a este sector, defiende su dignidad y reclama al Estado el cumplimiento de los derechos y la disponibilidad de los recursos necesarios.

También hizo referencia al documento La fragilidad que nos humaniza y a las reuniones mantenidas con el Ministerio de Salud de la Nación para abordar la situación y frenar recortes en el área.

El obispo relacionó esa tarea con el mensaje del Evangelio y con la necesidad de acompañar a las personas enfermas, a quienes atraviesan dificultades y a quienes requieren apoyos específicos.

En ese sentido, mencionó al Pequeño Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole, provincia de Buenos Aires, como un lugar que reúne distintas situaciones de vulnerabilidad humana. Al describirlo, destacó su carácter de espacio dedicado a la atención de personas que necesitan cuidados y acompañamiento.

Llamado a rezar por la salud del papa León XIV

En el inicio de la conversación, Mons. Juan Rubén Martínez convocó a mantener la oración por el papa León XIV y expresó su deseo de que el Pontífice tenga una larga vida y pueda continuar con su misión pastoral.

En su alocución, recordó que se encontraba en Madrid cuando escuchó al Santo Padre referirse a una intervención quirúrgica durante el Ángelus. Según relató, posteriormente recibió información que vinculaba esa operación con un cáncer.

Al recordar ese momento, el obispo expresó el impacto que le produjo la noticia y llamó a mantener la oración por el Pontífice. “Tenemos que seguir rezando”, afirmó, con el deseo de que el Papa recupere plenamente su salud.

Asimismo, señaló que, más allá de una eventual visita a la Argentina, lo esencial es que el Pontífice se encuentre bien. En esa línea, destacó las oraciones que se elevan en distintos lugares del mundo por su recuperación.

Por otra parte, compartió su admiración por el estilo de León XIV y su referencia a san Agustín, santo por quien manifestó una especial devoción. En particular, resaltó sus planteos sobre la interioridad frente a una época marcada por la tecnología y la inteligencia artificial.

Finalmente, valoró que el Papa incorporara la relación entre inteligencia artificial y ética desde el comienzo de su pontificado y renovó sus deseos de bienestar para el Santo Padre: “Dios le dé mucha vida y salud, sobre todo, rezamos por la salud total del Papa León”.

La agenda pastoral y la preparación de Loreto

Tras su regreso a la diócesis, Mons. Martínez señaló que retomaba las actividades pastorales y las reuniones con sacerdotes y comunidades. Entre los temas de su agenda mencionó la preparación de la peregrinación a Loreto, prevista para el 21 y 22 de noviembre.

También se refirió al trabajo vinculado con la sinodalidad, entendida como el caminar juntos de la Iglesia, y a las reuniones de los equipos pastorales que acompañan ese proceso.

Según indicó, tenía previsto participar de una reunión con sacerdotes de la zona centro, encontrarse con representantes de las parroquias de Posadas y Garupá y celebrar confirmaciones en la capilla San Cayetano de Apóstoles. Asimismo, mencionó una posible participación en actividades patronales en Jardín América y una celebración prevista para el domingo a las 10.30 en Cristo Redentor.

Al cerrar su participación en La Creíble FM 105.9, el obispo volvió a poner el acento en la necesidad de observar las decisiones que se tomen en el Congreso y sus consecuencias para la población.

Su llamado a los misioneros fue claro: seguir de cerca cómo votan sus representantes nacionales en los temas que afectan a las personas con discapacidad y a otros sectores vulnerables. Para monseñor Martínez, la defensa de la dignidad humana y la búsqueda del bien común deben estar por encima de cualquier conveniencia política.