La Justicia federal dio un nuevo paso en la causa que investiga las presuntas irregularidades cometidas durante las primeras horas de la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman. El juez federal Julián Ercolini resolvió procesar a la ex fiscal Viviana Fein por el delito de encubrimiento agravado, al considerar que incumplió deberes fundamentales en la preservación de la escena del hecho.
La resolución judicial, firmada este martes, también establece un embargo preventivo de 15 millones de pesos sobre los bienes de la ex funcionaria judicial, quien estuvo a cargo de la investigación inicial tras el hallazgo del cuerpo de Nisman en enero de 2015.
Según el fallo, Fein habría omitido medidas esenciales para garantizar la conservación de pruebas en el departamento del complejo Le Parc, en Puerto Madero, donde el entonces titular de la UFI AMIA apareció muerto con un disparo en la cabeza.
Cuestionamientos sobre la preservación de pruebas
En los fundamentos de la decisión, Ercolini sostuvo que la ex fiscal “no preservó debidamente la escena del hecho ni recolectó todos los elementos probatorios que allí se encontraban”, situación que —según el magistrado— permitió alteraciones en el lugar y afectó el desarrollo posterior de la causa.
Para el juez, las falencias registradas durante las primeras actuaciones derivaron en la pérdida o modificación de evidencia relevante para el esclarecimiento del caso. El fallo remarca además que las omisiones tuvieron lugar en un momento considerado clave para la recolección de pruebas.
La decisión judicial acompaña el planteo realizado por el fiscal Eduardo Taiano, quien había solicitado el procesamiento de Fein luego de tomarle declaración indagatoria.
El contexto del caso Nisman
Alberto Nisman fue hallado muerto entre el 17 y el 18 de enero de 2015 en el baño de su departamento. Días antes, había denunciado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA a través del Memorándum de Entendimiento firmado con Irán.
Con el avance de distintas pericias y resoluciones judiciales, la hipótesis de homicidio terminó imponiéndose en el expediente federal. En ese contexto, la investigación sobre el accionar de quienes intervinieron en las primeras horas posteriores a la muerte del fiscal tomó un nuevo impulso.
Para Ercolini, las irregularidades detectadas no constituyeron simples errores operativos, sino una serie de omisiones que comprometieron “el correcto desarrollo y el resultado de la investigación” desde sus inicios.

