En un contexto económico marcado por la caída del consumo y el cierre de locales, la Municipalidad de Posadas presentó junto a la Cámara de Comercio e Industria una batería de medidas fiscales orientadas a reactivar la actividad privada, especialmente de pequeñas y medianas empresas.
Entre los principales anuncios, se confirmó una bonificación del 100% en las tasas de Barrido y Limpieza y Publicidad para nuevos comercios que se instalen en el microcentro. El beneficio regirá por 12 meses para habilitaciones tramitadas entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre de 2026, dentro del perímetro comprendido por las calles Mitre, Corrientes, Roque Pérez y Roque Sáenz Peña. Para acceder, los interesados deberán no registrar deudas y contar con Domicilio Fiscal Electrónico.
Además, se elevó de 20 a 400 millones de pesos anuales el tope de facturación para acceder a la bonificación en la Tasa de Comercio. Con esta modificación, la cantidad de contribuyentes alcanzados pasará de menos de 4.000 a más de 6.800, con una reducción del 10% sobre la alícuota correspondiente.
El secretario de Hacienda municipal, Martín Varela, explicó que las medidas buscan “aliviar, simplificar procesos y fomentar la actividad económica”, reduciendo costos iniciales para quienes decidan invertir y abrir nuevos emprendimientos en la ciudad.
Otro de los puntos destacados fue la puesta en marcha de un plan especial de pagos para regularizar deudas de la Tasa de Comercio. El esquema estará vigente desde mayo hasta el 31 de julio de 2026 y contempla importantes quitas: hasta 80% en intereses y 100% en multas para quienes cancelen al contado, además de opciones de financiación de hasta 12 cuotas.
También se anunció la actualización del padrón de agentes de retención y percepción, con la exclusión automática de al menos 200 pequeñas empresas, medida que apunta a reducir cargas administrativas y facilitar el funcionamiento diario del sector.
Desde la Cámara de Comercio, su presidente Federico Panozzo valoró positivamente el paquete fiscal y sostuvo que fue elaborado en una mesa técnica con datos concretos sobre el impacto recaudatorio y la situación del comercio local.
No obstante, advirtió que el microcentro atraviesa una fuerte retracción: estiman una caída cercana al 30% en la cantidad de comercios, con locales que cierran o migran hacia estructuras más pequeñas y simplificadas. “Queremos comercios que se desarrollen, no que apenas sobrevivan”, remarcó.

