El Gobierno nacional se prepara para afrontar este lunes el primer paro docente desde la entrada en vigencia de la reforma laboral que declaró a la educación obligatoria como servicio esencial. En ese marco, anticipó que supervisará el funcionamiento de las escuelas y advirtió que podría iniciar procesos sancionatorios contra los gremios si no se garantiza la prestación mínima establecida por la ley.
La medida de fuerza, convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), coincide con el reinicio de las clases tras el receso invernal en varias provincias y distritos del país. El sindicato ratificó un cese de actividades por 24 horas en reclamo de la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, una recomposición salarial y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
Desde el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, recordaron que la reforma laboral incorporó a la enseñanza inicial, primaria, secundaria y especial entre los servicios esenciales, por lo que, en caso de conflicto, debe garantizarse una cobertura mínima del 75 %.
La disposición está contemplada en el artículo 24 de la Ley 27.802 y continúa vigente, luego de que el Estado apelara el fallo de primera instancia que había suspendido la declaración de esencialidad para la educación tras una presentación judicial realizada por la Unión Docentes Argentinos (UDA).
Supervisión y posibles sanciones
Ante este escenario, el Gobierno dispuso un operativo para monitorear el funcionamiento de los establecimientos educativos durante la jornada de paro. Según trascendió, si se detectan incumplimientos de la prestación mínima exigida por la normativa, se iniciarán actuaciones administrativas que podrían derivar en sanciones para las organizaciones sindicales.
Fuentes oficiales señalaron que el procedimiento contempla, en una primera etapa, la aplicación de multas y remarcaron que el objetivo principal es garantizar el desarrollo normal de las clases.
En la previa de la medida de fuerza, Pettovello convocó de manera urgente al Consejo Federal de Educación, integrado por los ministros del área de todas las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante el encuentro virtual, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, ratificó que la Nación exigirá el cumplimiento de la legislación vigente y coordinó con las jurisdicciones las acciones de control previstas para la jornada.
Tras la reunión, la ministra sostuvo que se articularon medidas para asegurar la continuidad del dictado de clases y realizar inspecciones durante el paro nacional.
El reclamo de CTERA
CTERA justificó la medida de fuerza al señalar que el salario mínimo docente permanece en 500.000 pesos y cuestionó la falta de convocatoria a la Paritaria Nacional Docente. Además, reclamó la restitución del FONID, eliminado por el Gobierno nacional en 2024.
Desde Capital Humano, en cambio, insistieron en que la definición de los salarios corresponde a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ser las empleadoras directas de los docentes.
La cartera nacional recordó que ese esquema rige desde 1992 y sostuvo que no participa de las negociaciones salariales, el calendario escolar ni de otros aspectos de la carrera docente.
Asimismo, el Ministerio cuestionó a CTERA por haber impulsado acciones judiciales contra la normativa vigente y consideró que la convocatoria al paro afecta el derecho a la educación de los estudiantes.
Como antecedente, el Gobierno mencionó la sanción impuesta recientemente al sindicato ferroviario La Fraternidad por incumplir una conciliación obligatoria, y advirtió que, aunque se trata de procedimientos prolongados, la legislación contempla multas e incluso la posibilidad de avanzar sobre la personería gremial en casos de incumplimientos reiterados.

