Paro de trabajadores de ANAC podría afectar vuelos en más de 27 aeropuertos del país


La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció una medida de fuerza de 48 horas que se llevará adelante este jueves 3 y viernes 4 de septiembre en más de 27 aeropuertos de todo el país. La protesta alcanza a trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y podría generar demoras, reprogramaciones y cancelaciones en distintos servicios comerciales.

La jornada nacional de lucha contempla paros, movilizaciones y asambleas en dos franjas horarias: de 9 a 12 y de 18 a 21. Durante esos períodos quedarán exceptuados los vuelos sanitarios y humanitarios, los traslados de órganos y los servicios oficiales.

Entre los aeropuertos alcanzados por la medida se encuentran el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery, además de otras terminales aéreas distribuidas en diferentes puntos del territorio nacional.

Desde ATE aclararon que la protesta no implica una paralización total de la actividad durante las 48 horas. Fuera de los horarios establecidos, las operaciones continuarán, aunque el impacto de la medida dependerá de las decisiones que adopten las compañías aéreas y las autoridades aeroportuarias.

El reclamo de los trabajadores

El conflicto se origina, según el gremio, en una serie de incumplimientos que se mantienen desde comienzos de año. ATE sostiene que el Gobierno nacional no abonó determinados adicionales salariales acordados en paritarias y reclama la reapertura de la negociación sectorial.

El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó el deterioro de los salarios y de las condiciones laborales de los trabajadores de ANAC.

“Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, sostuvo el dirigente.

Aguiar también rechazó que eventuales inconvenientes en los vuelos sean atribuidos a los trabajadores y afirmó que la medida fue comunicada con anticipación para permitir que las autoridades y las empresas pudieran organizar sus operaciones.

“Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores”, señaló.

Desde el sindicato remarcaron además que el Gobierno mantiene, según su interpretación, una política de desfinanciamiento de áreas operativas y de fiscalización de los aeropuertos.

Tres reclamos centrales

ATE planteó tres demandas principales para destrabar el conflicto. El sindicato exige el pago de los incrementos correspondientes a ítems extra paritarios que ya fueron acordados, la reapertura de la paritaria sectorial y mayores recursos para las tareas operativas y de fiscalización.

En particular, reclamó financiamiento para el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), considerado un área fundamental para la seguridad aeroportuaria.

El gremio también expresó preocupación por las condiciones en las que se desarrolla la obra de refacción y ampliación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Según ATE, el proyecto avanza sin una actualización suficiente de las partidas presupuestarias destinadas al área.

Para el sindicato, la falta de recursos y herramientas adecuadas puede afectar las condiciones de seguridad tanto de los trabajadores como de los pasajeros.

Advertencia de profundización del conflicto

La organización sindical sostuvo que el poder adquisitivo de los trabajadores de la administración pública nacional sufrió una fuerte pérdida durante la actual gestión y consideró que la situación de los empleados de ANAC requiere una respuesta específica debido a las responsabilidades vinculadas con la actividad aeronáutica.

Ante la falta de una respuesta oficial, ATE ratificó el paro previsto para el jueves y viernes y advirtió que podrían adoptarse nuevas medidas si no se abre una instancia de negociación.

“Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”, afirmó Aguiar.

De esta manera, quienes tengan vuelos programados para el 3 y 4 de septiembre deberán prestar especial atención a las comunicaciones de las aerolíneas, ya que la medida podría generar modificaciones en los horarios habituales de los servicios.