Paraguay dio el gran golpe y eliminó a Alemania por penales para avanzar a octavos del Mundial


La selección de Paraguay protagonizó una de las mayores sorpresas de la Copa del Mundo al dejar en el camino a Alemania en la definición por penales, luego de igualar 1-1 en los 120 minutos de juego. La Albirroja se impuso 4-3 desde los doce pasos gracias a una brillante actuación del arquero Orlando Gill, quien contuvo dos remates, y al penal decisivo convertido por Canale para sellar la clasificación a los octavos de final.

Después de varios días marcados por cuestionamientos hacia el entrenador Gustavo Alfaro y su plantel, el conjunto guaraní respondió de la mejor manera sobre el campo de juego frente a uno de los candidatos al título.

Paraguay mostró personalidad desde el comienzo y generó las primeras aproximaciones con Julio Enciso como principal referente en ataque. Con el correr de los minutos, Alemania asumió el control de la posesión, aunque sin encontrar espacios para vulnerar la defensa sudamericana.

La apertura del marcador llegó sobre el cierre de la primera etapa. Tras una recuperación de Andrés Cubas, Galarza Fonda envió un centro preciso desde la derecha que encontró a Enciso sin marca dentro del área. El delantero conectó de cabeza y venció a Manuel Neuer para establecer el 1-0 antes del descanso.

En el complemento, el conjunto europeo adelantó sus líneas y alcanzó la igualdad a los 54 minutos mediante Kai Havertz, quien definió de cabeza para poner el 1-1.

A partir de allí, Alemania dominó el desarrollo del encuentro y sometió a Paraguay con una constante sucesión de ataques y centros al área. Sin embargo, apareció la figura de Orlando Gill, que sostuvo a su equipo con intervenciones decisivas y transmitió seguridad durante toda la segunda mitad. Incluso, un tanto convertido por Jonathan Tah fue anulado tras la intervención del VAR por una infracción previa sobre el arquero paraguayo.

Ni en el tiempo suplementario logró romper el empate el seleccionado alemán. Paraguay resistió con orden y llevó la definición a los penales, donde Gill volvió a convertirse en el gran protagonista.

El arquero detuvo los remates de Kai Havertz y Nick Woltemade, mientras que Alemania también desperdició otro disparo cuando Jonathan Tah envió su ejecución por encima del travesaño. Del lado paraguayo hubo fallos de Antonio Sanabria y Fabián Balbuena, aunque finalmente Canale convirtió el penal decisivo para sellar el histórico 4-3.

Con una actuación colectiva de enorme entrega y un Orlando Gill determinante bajo los tres palos, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro consiguió una clasificación histórica y avanzó a los octavos de final, donde buscará seguir haciendo historia en el Mundial.