Tras su reciente viaje a España y Roma, el sacerdote analizó la participación de los jóvenes en las comunidades, la necesidad de acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad y la importancia de fortalecer la formación espiritual de los laicos.
El padre Alejandro Cañete, en diálogo con Radio Tupambaé durante el programa El Ritmo Sigue, destacó el crecimiento de la participación juvenil en distintas comunidades de España y consideró que esa experiencia plantea desafíos para la tarea pastoral en la diócesis de Posadas.
Durante su estadía, el sacerdote observó una mayor presencia de jóvenes en parroquias, especialmente en comunidades de la periferia de Madrid. En ese contexto, mencionó el surgimiento y crecimiento de Hakuna, un movimiento vinculado inicialmente con la adoración eucarística, la oración, la música y el encuentro juvenil.
Cañete también relacionó este proceso con el camino generado a partir de las Jornadas Mundiales de la Juventud y con la convocatoria del papa Francisco a los jóvenes. Según explicó, esas experiencias favorecieron nuevas formas de participación y evangelización.
El desafío de sostener el vínculo con los jóvenes
Uno de los principales planteos del sacerdote estuvo relacionado con la continuidad de los jóvenes dentro de las comunidades parroquiales una vez finalizados los procesos de catequesis y confirmación.
“Tenemos que empezar a trabajar con ellos”, sostuvo, al señalar la necesidad de generar encuentros y propuestas pastorales que permitan acompañarlos más allá de esas etapas.
En ese sentido, planteó la posibilidad de impulsar encuentros que reúnan a jóvenes de distintas parroquias y permitan fortalecer una pastoral juvenil integrada.
Una pastoral de la escucha
Otro de los ejes de la entrevista fue la necesidad de desarrollar una pastoral de la escucha frente a situaciones de soledad, ansiedad, adicciones y distintas dificultades que atraviesan jóvenes y familias.
Cañete sostuvo que muchas personas necesitan contar con espacios donde puedan expresar lo que viven y encontrar acompañamiento. “Hoy necesitamos que la gente tenga un lugar para poder escuchar”, afirmó.
El sacerdote remarcó además que esta tarea no puede recaer exclusivamente en los sacerdotes y destacó el papel de los laicos en el acompañamiento comunitario.
Espacios para la vida espiritual
En relación con este desafío, Cañete planteó la posibilidad de promover retiros y ejercicios espirituales destinados a los laicos.
La propuesta apunta a generar espacios accesibles donde las personas puedan detenerse de sus actividades cotidianas, rezar, recuperar el silencio y contar con acompañamiento espiritual.
El sacerdote vinculó esta necesidad con una práctica presente en la propia tradición cristiana: retirarse del ritmo cotidiano para recuperar el encuentro con Dios.
La solidaridad como forma de acompañamiento
Durante la entrevista, Cañete también compartió experiencias concretas de servicio dentro de las comunidades. Entre ellas, relató el caso de un joven que, pese a atravesar una situación de desempleo, comenzó a ofrecer cortes de cabello gratuitos a otros jóvenes.
Para el sacerdote, este tipo de iniciativas muestran el valor de generar espacios donde las personas puedan poner sus capacidades al servicio de otros y, al mismo tiempo, encontrar contención comunitaria.
En esa línea, llamó a las comunidades a reconocer los recursos y capacidades que ya existen entre sus integrantes y a promover acciones concretas de solidaridad.
Expectativa por la visita del papa León XIV
Finalmente, Cañete se refirió a la expectativa que genera la visita del papa León XIV a la Argentina y destacó especialmente la convocatoria que puede producir entre los jóvenes.
El sacerdote recordó las grandes concentraciones registradas en encuentros de la Iglesia en distintos países y sostuvo que esas experiencias permiten dimensionar la capacidad de convocatoria de las comunidades juveniles.
Para Cañete, la visita del Papa constituye además una oportunidad para renovar la esperanza y fortalecer el encuentro de la Iglesia con la sociedad.

