La secretaria general de la Unión Docentes Argentinos (UDA), seccional Misiones, Mirta Chemes, explicó los alcances del acuerdo salarial alcanzado con el Gobierno provincial. También detalló reclamos pendientes vinculados con adicionales, condiciones laborales y jubilaciones, y advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación.
La recomposición salarial docente acordada en Misiones contempla una actualización del salario básico y del mínimo de bolsillo, además de mejoras en determinados adicionales. Así lo explicó la secretaria general de la Unión Docentes Argentinos (UDA), seccional Misiones, Mirtha Chemes, durante una entrevista en el programa Nuestras Mañanas, por Radio Tupambaé.
La dirigente sindical señaló que las negociaciones se desarrollaron durante las últimas dos semanas y que el encuentro más reciente permitió alcanzar un entendimiento entre los representantes gremiales y el Gobierno educativo, después de más de cuatro horas de deliberaciones.
Según precisó, el acuerdo establece que un docente sin antigüedad percibirá $871.000 en octubre y $902.000 en noviembre. Para quienes cuentan con la máxima antigüedad, los montos previstos serán de $1.136.619 en octubre y $1.169.862 en noviembre.
Chemes reconoció que los incrementos están por debajo de lo solicitado por el sindicato, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la insuficiencia de recomposiciones anteriores. No obstante, sostuvo que el gremio busca avanzar progresivamente en la recuperación de los ingresos.
Escuchá la entrevista completa:
La importancia de actualizar el salario básico
Durante la entrevista, la representante de UDA explicó que la actualización del salario básico tiene un efecto que alcanza a distintos componentes de la estructura salarial docente, entre ellos los adicionales bonificables y los montos vinculados con la antigüedad y la zona.
En ese sentido, remarcó la importancia de mejorar el valor del punto índice, utilizado para calcular los salarios correspondientes a los distintos cargos del sistema educativo.
La dirigente también advirtió sobre las dificultades que genera el regulador provincial, al considerar que limita la evolución de la escala salarial. Por ese motivo, sostuvo que la recomposición del básico es necesaria para mejorar progresivamente los ingresos de los trabajadores activos y repercutir en los haberes de los jubilados.
Sin embargo, aclaró que el monto del salario básico continúa siendo bajo y que el acuerdo no resuelve la totalidad de los problemas salariales del sector.
Además, indicó que el sindicato mantiene reclamos por la actualización de los adicionales correspondientes a los equipos directivos y a los supervisores, cuyos valores consideran desactualizados. La intención es analizar el impacto de la recomposición y presentar nuevas propuestas en las próximas reuniones.
Mejoras para docentes de escuelas agropecuarias
Uno de los puntos abordados en la negociación fue la situación de los trabajadores de las escuelas agropecuarias, especialmente aquellos que deben cumplir guardias durante los días no hábiles.
Chemes explicó que el valor de esas guardias había quedado desactualizado y que, como parte del acuerdo, se creó un adicional complementario y se incrementaron un 100% los puntos índice correspondientes.
También se actualizó en un 100% el adicional por nocturnidad que perciben los jefes de enseñanza práctica agropecuaria (JEFA), calculado en función de los puntos índice de la guardia en días no hábiles.
La dirigente señaló que se trata de un avance, aunque consideró que los montos todavía resultan insuficientes frente a las responsabilidades que implica permanecer a cargo de una institución durante 24 horas, con tareas relacionadas con las instalaciones, las plantaciones y los animales.
Reclamos por escuelas hospitalarias, domiciliarias y contextos de encierro
Otro de los planteos históricos de UDA está relacionado con los docentes que trabajan en escuelas hospitalarias y domiciliarias.
Según explicó Chemes, existen diferencias en el reconocimiento de los adicionales por trabajo riesgoso. Algunos docentes que se desempeñan en instituciones con estas características perciben ese concepto, mientras que otros, trasladados desde establecimientos educativos donde había excedente de personal hacia lugares con vacantes, realizan tareas similares sin recibirlo.
La dirigente indicó que el compromiso asumido por las autoridades es determinar cuántos trabajadores se encuentran en esa situación y avanzar en su recategorización.
También reclamó que se contemple un adicional por trabajo riesgoso para los docentes que se desempeñan en contextos de encierro.
En cuanto a las escuelas de nocturnidad, señaló que el sindicato insiste en el reconocimiento de un adicional para los trabajadores de las EPCA, debido a las particularidades y los riesgos asociados con las tareas desarrolladas durante la noche.
Para avanzar con estos planteos, se prevé una reunión el 2 de noviembre, en la que se elaborará un informe junto con el área de Enseñanza para cuantificar los costos de las medidas solicitadas.
Jubilaciones de preceptores, secretarios y otros asistentes docentes
Chemes también se refirió a la situación jubilatoria de preceptores, secretarios, bedeles, prosecretarios y jefes de preceptores, a quienes definió como asistentes docentes.
Explicó que estos trabajadores se jubilaban bajo el régimen de la ley de empleo público y que el gremio viene reclamando una reducción gradual de los años de servicio requeridos, con el objetivo de equiparar sus condiciones con las del personal docente.
En ese marco, recordó que durante 2025 se había avanzado en la reducción de tres años y señaló que existe el compromiso de continuar con ese proceso. Según informó, en enero está prevista una nueva mesa de trabajo para abordar la cuestión.
La secretaria general de UDA buscó llevar tranquilidad ante la circulación de un audio en grupos de trabajadores de la educación que, según afirmó, generó confusión sobre las negociaciones previsionales.
Chemes diferenció la edad jubilatoria de la movilidad de los haberes y negó que el sindicato haya acordado medidas destinadas a impedir la reducción de los años de servicio. Aseguró que UDA sostendrá el reclamo y trabajará para que se cumplan los compromisos asumidos por el Gobierno provincial.
La deuda de los docentes y la asistencia del Estado
Durante la entrevista, la dirigente también analizó la situación de los trabajadores afectados por descuentos vinculados con deudas bancarias y financieras.
Explicó que algunos docentes aceptaron extender los plazos de sus obligaciones para reducir el impacto de las cuotas mensuales. En esos casos, el Estado provincial habría realizado depósitos compensatorios para quienes recibieron descuentos superiores a los previstos, según la información que recibió el sindicato.
No obstante, aclaró que esa asistencia representa un alivio económico, pero no elimina las deudas contraídas.
“Es un oxígeno, no es la solución”, sostuvo al referirse a las compensaciones, y remarcó que la solución de fondo requiere una mejora salarial que permita a los trabajadores afrontar sus gastos y compromisos financieros.
El costo de vida y la situación económica de Misiones
Chemes advirtió que el costo de vida en Misiones constituye una preocupación central para los trabajadores de la educación. Mencionó los aumentos de los servicios esenciales, especialmente la electricidad y el agua, y consideró que la situación económica provincial exige revisar distintas políticas públicas.
También hizo referencia a las asimetrías de frontera y a sus consecuencias sobre el comercio local, en un escenario en el que las familias buscan alternativas para hacer rendir sus ingresos.
En ese contexto, planteó la necesidad de analizar la política tributaria provincial y revisar las medidas económicas para mejorar las condiciones de vida de la población.
“Hay un desmantelamiento de la escuela pública”
En el tramo final de la entrevista, la titular de UDA Misiones expresó su preocupación por lo que describió como un proceso de debilitamiento de la escuela pública y por el traslado de alumnos hacia otras opciones educativas.
La dirigente sostuvo que los reclamos salariales deben continuar, pero consideró que las medidas de fuerza tienen que ser el último recurso y no la primera alternativa.
“Hay ámbitos para luchar y nosotros estamos logrando conquistas, dialogando, trabajando, siendo propositivos con los chicos en el aula”, expresó.
Chemes insistió en la necesidad de defender la educación pública y cuidar a los estudiantes, sin abandonar las demandas por mejores salarios y condiciones laborales.
Finalmente, confirmó que el acuerdo alcanzado contempla la posibilidad de retomar las negociaciones si se produce una variación económica importante que afecte los ingresos. También señaló que permanecen pendientes otros planteos, entre ellos la posibilidad de que el FOPIT sea totalmente bonificable y la actualización del valor del FONID.
De esta manera, la dirigente sindical consideró que la recomposición acordada constituye un avance parcial, aunque reconoció que todavía quedan demandas por resolver en materia salarial, previsional y laboral.

