México tuvo un estreno soñado en el Mundial 2026 al vencer 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca, en el partido inaugural del certamen. Además de sumar sus primeros tres puntos en el Grupo A, el seleccionado dirigido por Javier Aguirre logró romper una marca negativa que lo había acompañado durante décadas: consiguió por primera vez una victoria en su debut en una Copa del Mundo.
Ante un estadio colmado y con la presión de inaugurar el torneo como anfitrión, el conjunto mexicano mostró solidez y eficacia para superar a un rival al que ya había enfrentado en una apertura mundialista. El antecedente más cercano se remontaba a Sudáfrica 2010, cuando ambos seleccionados igualaron 1-1 en Johannesburgo.
En esta oportunidad, el desarrollo fue diferente. México asumió la iniciativa desde el comienzo, controló el juego y encontró los espacios necesarios para marcar diferencias. El primer gol llegó a través de Julián Quiñones, quien aprovechó una desatención defensiva para abrir el marcador y desatar el festejo de los aficionados en el Azteca.
Ya en la segunda mitad, Raúl Jiménez amplió la ventaja y sentenció el resultado con el 2-0 definitivo, asegurando un comienzo ideal para el Tri en la máxima cita del fútbol mundial.
El triunfo tuvo un valor especial para el seleccionado mexicano, que dejó atrás una histórica estadística adversa. Hasta este encuentro, había disputado siete estrenos mundialistas sin poder ganar, con un saldo de dos empates y cinco derrotas.
Con este resultado, México quedó como líder inicial del Grupo A, zona que comparte con Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa, y dio un paso importante en sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase del torneo.

