Mar del Plata reunió a referentes de distintos sectores en una Semana Social centrada en la educación, el trabajo y la dignidad humana


Con la participación de representantes de los ámbitos educativo, político, empresarial, sindical, universitario, social y eclesial, concluyó la II Semana Social Diocesana de Mar del Plata, un espacio de reflexión y diálogo organizado por el Secretariado de Pastoral Social bajo el lema «Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana».

Durante dos jornadas, el Hotel 13 de Julio fue sede de conferencias, paneles y mesas de intercambio que abordaron algunos de los principales desafíos de la actualidad desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, promoviendo el diálogo entre diversos actores de la comunidad.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la participación de más de 200 estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias católicas de la diócesis. Tras un trabajo previo sobre problemáticas sociales, los jóvenes presentaron sus conclusiones y compartieron espacios de diálogo con dirigentes políticos, empresarios, sindicalistas y referentes del ámbito educativo.

La apertura estuvo encabezada por el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, quien convocó a vivir la Semana Social como un ámbito de «reflexión, diálogo y propuestas de acciones directas» orientadas a transformar la realidad. En ese marco, remarcó la necesidad de «poner a la persona en el centro» y sostuvo que la Iglesia busca «meter los pies en el barro», iluminando la vida social desde el Evangelio y promoviendo la dignidad humana, el bien común, la justicia social, el trabajo digno y el cuidado de la casa común.

Del acto inaugural también participaron intendentes de distintos municipios de la región, autoridades universitarias, funcionarios, legisladores, concejales y representantes del sector empresarial, sindical y de organizaciones sociales.

Inteligencia artificial y compromiso social

La primera jornada incluyó dos paneles dedicados al impacto de la inteligencia artificial en el trabajo, la producción y la educación superior. Especialistas provenientes de los ámbitos académico, empresarial y sindical analizaron las oportunidades y desafíos que presentan las nuevas tecnologías, coincidiendo en que su desarrollo debe estar siempre al servicio de la persona.

En coincidencia con el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, las actividades culminaron con una marcha hacia la catedral de los Santos Pedro y Cecilia, organizada por la Mesa de las Periferias y la Pastoral de Adicciones. De la convocatoria participaron jóvenes, agentes pastorales, autoridades y vecinos, quienes expresaron su cercanía con las personas que atraviesan situaciones de consumo problemático y con sus familias.

La segunda jornada comenzó con la conferencia de monseñor Giobando, titulada «La Doctrina Social de la Iglesia en la acción pastoral: comunidades que transforman la realidad», destinada especialmente a agentes pastorales comprometidos con el servicio a los sectores más vulnerables.

Además, se presentó el proyecto Eco-Comunidades, inspirado en la ecología integral propuesta por el papa Francisco en la encíclica Laudato si’, y el libro El Evangelio de la gratuidad, del profesor Marco Gallo, dedicado al testimonio del joven mártir congoleño Floribert Bwana Chui.

La II Semana Social Diocesana concluyó con la celebración de la Eucaristía, en la que se agradeció por los frutos del encuentro y se renovó el compromiso de seguir promoviendo una sociedad basada en la educación, el trabajo, la solidaridad y la dignidad de toda persona.

Al cierre, el Secretariado de Pastoral Social agradeció a los disertantes, autoridades, instituciones, voluntarios y participantes que hicieron posible esta segunda edición e invitó a continuar construyendo, mediante el diálogo y el compromiso compartido, caminos de esperanza para toda la comunidad.