El locutor nacional contó en Nuestras Mañanas, cómo surgió la iniciativa para mejorar el lugar donde descansan los restos de Fernando Pereyra, un personaje muy querido y recordado por los vecinos de Posadas. La campaña reunió aportes económicos, materiales y la colaboración de personas que conservaron distintas historias junto a él.
El locutor nacional Luis Herrera visitó los estudios de Radio Tupambaé y compartió en el programa «Nuestras Mañanas» los detalles de una iniciativa solidaria que impulsó junto a su esposa para mejorar la tumba de Fernando Pereyra, conocido como Fernandito, en el cementerio de Posadas.
La propuesta surgió durante la producción de contenidos para una página de Instagram llamada «Posadas Tierra de Amor y Venganza», que ambos llevan adelante. En una recorrida por el cementerio, con la intención de registrar las tumbas de personalidades de la ciudad, llegaron hasta el lugar donde descansan los restos de Fernandito y encontraron una sepultura con una identificación muy pequeña y sin las condiciones que consideraban adecuadas para preservar su recuerdo.
«Algo hay que hacer«, recordó Herrera que pensó en ese momento. A partir de allí, comenzó a organizar una campaña para reunir los fondos necesarios y realizar las mejoras.
Escuchá la nota realizada en los estudios de Radio Tupambaé:
En un primer momento, evaluó la posibilidad de iniciar una colecta, pero finalmente optó por organizar una rifa. Con la colaboración de amigos y comerciantes consiguió premios, entre ellos una cena en el Bar Español, una hora de fútbol en La Terraza y un vaso térmico. Cada número tenía un valor de 3.000 pesos y el objetivo era vender cien para reunir 300.000 pesos.
Aunque se vendieron 70 números y se recaudaron 210.000 pesos, la iniciativa comenzó a recibir nuevas colaboraciones que permitieron avanzar con el proyecto. Entre ellas, Herrera destacó el aporte de Isidoro Settama, quien se ofreció a realizar las terminaciones, y de otras personas que colaboraron con los materiales y la cerámica.

La campaña también permitió conocer distintas historias de quienes habían compartido momentos con Fernandito. Uno de los colaboradores recordó que, cuando trabajaba en el Banco Nación, solía encontrarlo en su barrio y que Fernando lo esperaba para acompañarlo en su camioneta. Otra vecina contó que, durante los primeros años de la década de 1980, cuando trabajaba en Casa de Gobierno, le daban de desayunar, le facilitaban un lugar para higienizarse y le entregaban ropa.
«Era el amigo de todos«, expresó Herrera al recordar a Fernandito, quien recorría distintos sectores de Posadas y era reconocido por numerosos vecinos. También recordó sus propios encuentros con él durante su etapa en las divisiones inferiores del Club Guaraní Antonio Franco, donde Fernando frecuentaba la cancha y compartía momentos con los jugadores.
Para concretar las mejoras, Herrera explicó que debió comunicarse con la persona que se había hecho cargo de los trámites relacionados con la sepultura cuando Fernandito falleció, en 2010. Con su autorización, pudieron llevar adelante los trabajos y completar la intervención.
El locutor también agradeció a los medios de comunicación que difundieron la iniciativa y ayudaron a que más personas conocieran la campaña. Actualmente, quienes visitan el cementerio pueden encontrar una tumba acondicionada y una placa con una representación de Fernandito.
Al explicar el sentido del homenaje, Herrera señaló que el objetivo fue preservar su memoria para las próximas generaciones. «Que el día de mañana, el que vaya al cementerio diga: ‘Ah, mirá, ahí está la tumba de Fernandito’. Porque eso no iba a pasar si no se hacía algo«, sostuvo.
Otras iniciativas solidarias

Durante la entrevista, Herrera también recordó otras acciones solidarias en las que participó. Entre ellas, mencionó las actividades realizadas el año pasado para ayudar a Santino, que incluyeron un festival, una rifa y una peña. Además, colaboró con la compra de ventiladores para un hogar de niños y participó de una actividad navideña vestido de Papá Noel.
En ese sentido, contó que una de las experiencias que más lo emocionó fue el encuentro con un niño que, al verlo vestido de Papá Noel, se acercó y le preguntó dónde estaba su trineo.
«Se necesita un par de locos que ayuden a otros locos«, expresó al referirse a las personas que acompañan sus propuestas y hacen posible concretarlas.
Finalmente, adelantó que continúa colaborando con distintas situaciones que llegan a su conocimiento. Como ejemplo, contó que había conseguido ayuda veterinaria para un hombre que había rescatado a una perra durante una tormenta y no contaba con los recursos necesarios para atenderla.
«Así que mientras tenga fuerza y ganas vamos a ir haciendo cosas«, concluyó Herrera.

