Desde su elección en mayo de 2025, el Santo Padre realizó una amplia renovación del episcopado latinoamericano con nombramientos en más de una veintena de países. Argentina figura entre las naciones que recibieron nuevas designaciones.
A poco más de un año del inicio de su pontificado, el papa León XIV consolidó una intensa renovación del episcopado latinoamericano con el nombramiento de más de 80 obispos, arzobispos, obispos auxiliares, vicarios apostólicos y nuncios apostólicos en distintos países de la región.
Desde su elección, el 8 de mayo de 2025, el Santo Padre impulsó una amplia reorganización pastoral que alcanzó a diócesis, arquidiócesis y vicariatos apostólicos de América Latina, mediante nuevas designaciones, traslados, sucesiones automáticas y la creación de nuevas jurisdicciones eclesiásticas.
Los nombramientos abarcan países como Argentina, Brasil, México, Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Venezuela, Paraguay, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, Puerto Rico y otros territorios latinoamericanos.
Entre las designaciones más recientes sobresalen el nombramiento del sacerdote Diego Luis Rendón como obispo de Jericó, en Colombia; del jesuita Juan Carlos Morante Buchhammer como vicario apostólico de Jaén, en Perú; y de Ramiro Ernesto Landaverde Orellana como obispo de Zacatecoluca, en El Salvador.
En Argentina, León XIV designó a Michael W. Banach como nuevo nuncio apostólico, representante diplomático de la Santa Sede ante el país. Además, nombró a Claudio Pablo Castricone como obispo coadjutor de Orán, a Luis Darío Martín como obispo de Santa Rosa y a Sergio Roberto Bosco como obispo auxiliar de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto.
Brasil y México concentran el mayor número de nombramientos realizados por el Pontífice, con nuevas designaciones en diócesis y arquidiócesis estratégicas, además de la creación de nuevas circunscripciones eclesiásticas, como la diócesis de Baturité, en Brasil, y la diócesis de Stella Maris, en República Dominicana.
La renovación del episcopado también incluyó traslados de obispos, aceptación de renuncias por límite de edad y sucesiones previstas por el Derecho Canónico, garantizando la continuidad del gobierno pastoral en numerosas Iglesias particulares.
Con estas decisiones, León XIV continúa delineando el perfil pastoral de su pontificado en América Latina, fortaleciendo la presencia de nuevos pastores en las Iglesias locales y acompañando el proceso de renovación eclesial en una de las regiones con mayor número de católicos del mundo.

