León XIV llamó a renovar la fe y a preguntarse quién es Jesús en la vida de cada creyente


Durante la reflexión previa al rezo del Ángelus de este domingo, el papa León XIV invitó a los fieles a redescubrir el rostro de Jesucristo y a evitar que la fe se transforme en una mera costumbre.

Ante los miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice reflexionó sobre el Evangelio correspondiente al XXI Domingo del Tiempo Ordinario, centrado en la pregunta que Jesús dirige a sus discípulos: “¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?”.

León XIV señaló que, aunque los Doce habían compartido buena parte de la vida y del ministerio de Jesús, el Maestro no daba por supuesto que hubieran comprendido plenamente el misterio del Reino de Dios.

“Este texto es un paso fundamental para los discípulos de todos los tiempos y para cada uno de nosotros”, afirmó.

El Papa explicó que la fe no es una realidad que se adquiere de una vez para siempre, sino un camino que requiere redescubrir continuamente el rostro de Cristo, profundizar en el Evangelio y renovar las decisiones personales para vivir de manera coherente con aquello que se profesa.

El riesgo de convertir la fe en una costumbre

En su reflexión, León XIV advirtió sobre el riesgo de conformarse con aquello que “se dice”, los lugares comunes o las tradiciones recibidas, aun cuando estas sean sostenidas con buenas intenciones.

En este sentido, destacó que la pregunta sobre quién es Jesús adquiere una importancia particular durante la oración, la meditación del Evangelio y también frente al sufrimiento y las necesidades de otras personas.

El Pontífice invitó a discernir si Cristo es solamente una figura relevante de la historia o si verdaderamente es “el Cristo de Dios”, enviado para hacer partícipes a los hombres del amor del Padre y transformar sus vidas y el mundo.

“Jesús nos llama a una respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él, en un encuentro siempre nuevo que tal vez podría exigirnos recorrer caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las que habíamos imaginado”, expresó.

Una pregunta para cada creyente

León XIV extendió esta reflexión no solo al camino personal de cada cristiano, sino también a toda la Iglesia y a sus decisiones pastorales.

Antes de rezar el Ángelus, el Papa invitó a los fieles a mantener una actitud de búsqueda y renovación en la vida de fe, preguntándose quién es Jesús para cada uno y qué implica seguir su Evangelio en las decisiones cotidianas.

Finalmente, encomendó a los fieles a la protección de la Virgen María y pidió que ella acompañe siempre el camino de la fe.

“¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería tomar?”, planteó el Pontífice como preguntas para profundizar en la relación personal con Cristo.