En el último día de su viaje apostólico a España, el Pontífice se reunió con migrantes y agentes de pastoral en Tenerife, donde pidió promover la integración y lanzó un mensaje directo contra quienes se lucran con el sufrimiento humano.
El Papa León XIV concluyó este viernes su viaje apostólico a España con una visita a la isla de Tenerife, donde mantuvo un encuentro con migrantes y agentes de pastoral comprometidos con los procesos de acogida e integración.
La actividad se desarrolló en la Plaza del Cristo de La Laguna y estuvo centrada en una de las problemáticas que más preocupa a la Iglesia: la situación de las personas que intentan llegar a Europa por vía marítima y las consecuencias humanitarias de la migración irregular.
Durante su discurso, el Santo Padre exhortó a superar las barreras de la indiferencia y el miedo que dificultan la integración de quienes se ven obligados a abandonar sus países de origen.
“Las barreras más difíciles de derribar no son siempre de piedra. A veces están en la mirada, o en el miedo o en la indiferencia”, afirmó.
León XIV destacó además que la respuesta a la crisis migratoria no puede limitarse únicamente a la asistencia inmediata, sino que debe promover oportunidades reales de inclusión social.
“La acogida abre la puerta; la integración ayuda a cruzar el umbral. La asistencia coloca bálsamo en la herida y la integración reconstruye el futuro”, expresó ante los presentes.
Fuerte mensaje contra la explotación de migrantes
En uno de los momentos más contundentes de su intervención, el Pontífice dirigió un mensaje a quienes obtienen beneficios económicos a partir del sufrimiento de las personas migrantes.
“Deténganse. Conviértanse”, reclamó.
Asimismo, sostuvo que la respuesta a este fenómeno debe estar guiada por la dignidad humana y la solidaridad, rechazando las actitudes de indiferencia y violencia.
“La última palabra no puede tenerla el miedo, la indiferencia ni la violencia de quienes comercian con la vida humana. La última palabra pertenece a Cristo”, afirmó.
La visita a Tenerife marcó el cierre del séptimo y último día del histórico viaje apostólico de León XIV a España, una gira en la que el Papa abordó temas vinculados a la fe, la acción pastoral y los desafíos sociales que enfrenta la Iglesia en la actualidad, con especial atención a la realidad migratoria en las Islas Canarias.

