León XIV llama a fortalecer una Iglesia cercana y misionera en las ciudades durante la intención de oración de agosto


El papa León XIV dedicó la intención de oración del mes de agosto de 2026 a la evangelización en los ámbitos urbanos y convocó a los fieles a rezar para que la Iglesia pueda acompañar a quienes viven situaciones de soledad, anonimato e indiferencia en medio de las grandes ciudades.

A través del video difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, el Santo Padre señaló que las ciudades son escenarios donde conviven oportunidades y libertad con realidades de aislamiento, soledad y búsqueda de sentido frente al ritmo acelerado de la vida cotidiana.

La intención mensual pone en el centro a quienes se sienten invisibles dentro de la multitud y anima a las comunidades cristianas a ofrecer cercanía, fraternidad y esperanza, convirtiéndose en espacios abiertos y misioneros.

Una oración por las ciudades

La propuesta de oración para agosto presenta a Jesucristo como el Buen Pastor que recorre calles, plazas, edificios y barrios, acompañando a quienes buscan un sentido profundo para sus vidas.

El texto invita a pedir una “mirada nueva” para descubrir en la realidad urbana un espacio fecundo para el anuncio del Evangelio y solicita una fe creativa y profunda, capaz de expresarse en gestos concretos de servicio y acompañamiento.

Asimismo, la oración pide que las comunidades cristianas sean hogares abiertos y acogedores, donde nadie se sienta invisible y donde la esperanza pueda compartirse con quienes atraviesan situaciones de indiferencia o aislamiento.

Misioneros en medio de la vida urbana

La intención concluye con un llamado a que los creyentes sean misioneros valientes y creativos, capaces de anunciar el amor de Cristo a través del testimonio cotidiano y de superar las barreras que generan la prisa, el ruido y el anonimato propios de las grandes ciudades.

El material fue elaborado por la Red Mundial de Oración del Papa en colaboración con Vatican Media e invita a los fieles de todo el mundo a unirse espiritualmente a esta intención mensual, rezando por los desafíos de la humanidad y la misión evangelizadora de la Iglesia.