La yerba orgánica es más rentable que la convencional, según un informe provincial


El estudio del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones proyecta para 2026 un margen positivo del 34% en el sistema orgánico, mientras que el modelo tradicional registra pérdidas. El análisis aporta datos clave en un contexto de cambios en el sector yerbatero.

En un escenario marcado por la incertidumbre en el sector yerbatero tras el proceso de desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones presentó un informe comparativo sobre la rentabilidad proyectada de la yerba mate para 2026. El trabajo analiza dos modelos productivos —convencional y orgánico— y ofrece indicadores económicos para la toma de decisiones.

El documento concluye que la producción orgánica presenta mejores resultados económicos, con una rentabilidad estimada del 34,27% y un margen bruto positivo de $995.436,19 por hectárea. En contraste, el sistema convencional arroja un margen negativo de -$671.505,77 por hectárea, con una rentabilidad de -19,07% en el escenario proyectado.

Uno de los factores determinantes de esta diferencia es el precio de la hoja verde. En el sistema orgánico, el valor alcanza al menos los $600 por kilo, más del doble del precio de referencia del sistema convencional. Esta brecha permite sostener ingresos superiores incluso con rendimientos productivos menores.

En la actualidad, Misiones cuenta con más de 4.600 hectáreas certificadas bajo producción orgánica, lo que refleja una expansión progresiva del sistema dentro de la matriz productiva provincial.

Diferencias estructurales en los costos

El informe también destaca diferencias significativas en la estructura de costos. El sistema orgánico registra un costo total por hectárea de $2.904.563,81, mientras que el convencional asciende a $3.521.505,77. Según el análisis, esta brecha responde principalmente al uso de insumos externos en el modelo tradicional, frente a un esquema orgánico basado en procesos biológicos y recursos propios del sistema productivo.

En esa línea, el estudio advierte que en el sistema convencional “con los precios de referencia actuales, los costos superan los ingresos del productor”, lo que deriva en márgenes negativos y mayor exposición al riesgo financiero.

Por el contrario, el sistema orgánico “presenta menores costos por hectárea, menor dependencia de insumos externos y un precio de venta significativamente superior”, lo que permite obtener resultados positivos y mayor estabilidad en el mediano y largo plazo, señala el documento.

Punto de equilibrio y eficiencia productiva

Otro indicador clave incorporado en el informe es el punto de equilibrio. En el sistema orgánico se requieren 4.841 kilos por hectárea para cubrir costos, mientras que en el modelo convencional la exigencia asciende a 12.357 kilos por hectárea, superando los rendimientos estimados y evidenciando una mayor presión productiva.

El análisis concluye que, aun con niveles de rendimiento moderados, el sistema orgánico logra una mejor eficiencia económica, con márgenes positivos sostenidos. Esto se explica por una estructura de costos más baja y un precio de venta diferenciado, lo que reduce la vulnerabilidad del productor frente a la volatilidad del mercado convencional.