La Gobierno activa nuevos recortes y los ministerios deberán ajustar un 2% de sus presupuestos


El Ejecutivo avanza con una nueva etapa de ajuste del gasto público y dispuso que todas las carteras ministeriales preparen recortes equivalentes al 2% de sus respectivos presupuestos. La medida se enmarca en la estrategia oficial de sostener el equilibrio fiscal en un contexto de presión sobre la recaudación y mayores demandas sectoriales.

La decisión fue discutida en la última reunión de Gabinete en Casa Rosada y cuenta con el aval del presidente Javier Milei, quien volvió a remarcar la necesidad de profundizar el ajuste como parte central de su programa económico. Según trascendió, la implementación operativa de la medida quedó bajo coordinación de la Jefatura de Gabinete, encabezada por Manuel Adorni, que articuló reuniones técnicas con el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger.

En paralelo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la revisión del programa vigente con la Argentina y volvió a insistir en la importancia de mantener el equilibrio fiscal, con un superávit primario proyectado y un control estricto del gasto. En ese marco, el Gobierno interpreta que el cumplimiento de las metas exige reforzar la disciplina presupuestaria en todas las áreas del Estado.

La decisión de recorte llega en un escenario en el que la recaudación muestra señales de debilitamiento real al descontar la inflación, lo que limita el margen de maniobra frente a crecientes reclamos de distintos sectores. Entre ellos, se encuentran los pedidos de actualización de fondos para universidades, prestadores del PAMI y subsidios al transporte público.

De acuerdo con fuentes oficiales, cada ministerio deberá presentar en las próximas semanas un informe detallando en qué áreas es posible aplicar reducciones de gasto. El objetivo es que las primeras medidas comiencen a ejecutarse a partir de mayo.

Además del recorte general del 2%, el Ejecutivo también dispuso una revisión de gastos operativos que incluye una reducción estimada del 20% en rubros como flotas de vehículos oficiales y servicios asociados a traslados.

En la Casa Rosada aseguran que la iniciativa no será uniforme ni inmediata, sino que funcionará como una especie de competencia interna entre ministerios para alcanzar los objetivos de reducción del gasto. “La idea es que cada cartera muestre resultados y avance en la reestructuración de su estructura”, deslizaron fuentes oficiales.

Sin embargo, la medida genera resistencia en algunos sectores del Gabinete, donde aseguran que los ajustes previos ya redujeron significativamente los márgenes de gasto disponibles. En ese sentido, advierten que nuevos recortes podrían afectar el funcionamiento de programas y áreas sensibles.

En paralelo, la Jefatura de Gabinete ya había impulsado meses atrás una reducción del 20% en la planta y estructura de personal, una política que, según datos oficiales, ya se reflejó en una baja en la dotación de empleados públicos en el último año.

Con este nuevo esquema, el Gobierno busca reforzar su compromiso con el déficit cero, en un contexto económico marcado por la desaceleración de la recaudación y la necesidad de sostener el ancla fiscal como principal pilar del programa económico.