La misionera que dejó todo para cumplir su sueño en Madrid


Jesica Noel, quien se desempeñaba como abogada  y como Personal Trainer en Posadas, en diálogo con Radio Tupambae, comentó su experiencia de dejar su trabajo, su familia y sus amigos para viajar a Europa y comenzar a vivir  y disfrutar su sueño de viajar y conocer otros continentes.

La misionera que actualmente estudia Psicología y Abogacía en Madrid España detalló cómo fue su proceso de tomar la decisión de dejar todo por alcanzar nuevos sueños. En este sentido contó que “en el 2021, tuve un problema de salud. Acto seguido tuve dos ACV” (Accidente Cerebro Vascular), aclarando que “hoy estoy casi totalmente recuperada”.

“Después me operaron del corazón, y  sentí que la vida me había dado una segunda oportunidad. Sentí que esta era mi oportunidad, porque siempre quise  viajar y estoy viviendo mi aventura en Madrid”.

En cuanto al calor extremo que afecta a la población europea, Jesica contó que “a las 7 de la mañana el termómetro marca 37 grados y  que para el medio día ya alcanzan los 41 grados”. Frente a esta situación comentó: “Estoy acostumbrada y dije que no me va afectar. Nosotros acá en Madrid estamos como en el desierto. Los calores son tremendos”, decretó.

“Yo tomo mate igual, aunque haga mucho calor, en la oficina, o bajo el sol”.

En relación a cuánto paga la yerba en Madrid para disfrutar diariamente de los mates que le gusta, especificó que “el medio kilo de yerba pago 4 euros, y que por ende, dependiendo la marca, el kilo de yerba mate, cuesta alrededor de 8 euros”, que al cambio argentino seria más de 4 mil pesos.

Además contó que toma tereré mientras estudia Psicología y Abogacía en la Universidad en Madrid. “Le preparo con limón, y mis amigos quedan encantados; ellos dicen flipamos en colores”.

“Trato de llevar mi cultura a todos mis amigos más cercanos. Tengo mucho gasto de inversión en yerba, pero vale la pena”.

Con respecto a cómo actúa el gobierno español frente a esta ola de calor extrema, mencionó que “en España desde el gobierno, hay una política que sale en los medios y constantemente están avisando que se mantengan hidratados, que no se expongan al sol antes de las 16 horas”.

En esta misma línea dijo que “en Madrid, hay piscinas municipales con una cuota de 5 euros al mes, para que la gente que no puede refrescarse con sus propios recursos, puedan hacerlo. Son piscinas muy lindas, muy cuidadas y piden certificados médicos. Es todo muy lindo”.

Frente a la consulta de cómo es su experiencia como migrante, como extranjera en tierras españolas, señaló que pensó que “iba a ser fácil y me largué de una. Me vine a España con la idea de estudiar una carrera y me tiré por psicología y abogacía. Pero, cuando entras con Visa de Turista a España tenés sólo 90 días no más”.

“Lo ideal sería que se gestione mi Visa de Estudiante desde Argentina. Porque yo vine con la Visa de Turista y no te contratan de esta manera.  Entonces mi primera experiencia fue difícil”, narró.

“Mi primer trabajo fue lavar platos y lavar pisos en un restaurante, porque un amigo me consiguió. Pero Cuando me aprueban la Visa de Estudiante, pude conseguir una pasantía y pude regularizar mi situación. España es 10 veces más burocrática que Argentina”.

A su vez explicó: “Estoy dejando loco a mi familia solicitando cada vez que necesito algún papel. Pero, la Embajada Argentina de Madrid, te otorga todo. El problema es el tema de los turnos. Entonces le pido a mi familia que me consiga los papeles, junto con el trabajo de un escribano amigo de Posadas”.

“Como yo sabía que venía a estudiar, ya legalicé todos mis papeles antes de venir”, aclaró.

Sobre cómo es la gente de Madrid, puntualizó: “Hay posturas divididas. Por ejemplo los que vienen del Estrecho de Gibraltar a España, son discriminados, porque sí,  hay discriminación. Yo como argentina tengo la suerte que el español ama al argentino y me hablan de las cataratas y de costumbres de nuestro país”.

En mi caso, cuenta Jesica, “sentí más cariño que rechazo, pero no todos te tratan con la misma apertura. Aunque en algunos trabajos si sufrí discriminación y no es tan perfecta la vida del latino en España”.

 

El motivo de su viaje a Europa. “Yo me fui porque resulta en el 2021 tuve un problema de salud. Acto seguido tuve dos ACV, y hoy estoy casi totalmente recuperada. Después me operaron del corazón. Yo sentí que la vida me había dado una segunda oportunidad. Y sentí que esta era mi oportunidad porque siempre quise viajar y estoy viviendo mi aventura en Madrid”.

Ante la pregunta si se arrepiente de haber dejado todo por cumplir sus sueños se refirió: “Nunca me planteé la idea de volver. Pero sí tuve días oscuros con llanto y depresión porque uno extraña a la familia, a los amigos, a las costumbres. Tuve días hermosos y días de total oscuridad pero eso no lo contás, porque no querés preocupar a la familia. Es un duelo que se transita en soledad”.

Entonces, “opté por aguantar ese proceso y decidí aguantar porque quiero recorrer Europa y más adelante quiero recorrer otros continentes”.

En referencia a la universidad a la cual asiste puntualizó: “El tema de la universidad. Yo estoy en una pública. Pero hace poco me gradué en una universidad privada. Aquí la pública no es como  la  universidad pública argentina, aquí se paga, un canon mínimo, pero se paga”.

Asimismo relató que “en una universidad privada pagué 3000 euros el título por un año. Es elevado pero vine a eso a invertir en mis estudios, además de pasear”.

 

Respecto a si es posible ahorrar en Madrid describió: “Estoy trabajando como pasante y gano un poco más de mil euros y eso me permite compartir piso que se estila mucho en España. Y me permite hacer todo lo necesario y sí puedo ahorrar, no mucho pero sí puedo”.

“El salario mínimo en Madrid es 1200 euros. Y puedo comer comida de lujo. Además de comer el jamón ibérico, también como salmón, pulpo y diferentes comidas de mar. Pero cuando gasto demasiado en viajes, como arroz sin problema”, comentó.

En Madrid, los viajes son súper baratos. “Por menos de 300 euros podes vacacionar. Los trenes de alta velocidad cuestan entre 5, 10, 15 y 20 euros. Es súper accesible”.

Por lo que toca a las consecuencias de la guerra en Ucrania, dijo que “estamos sintiendo el tema del costo del combustible porque se paga el doble. Y que el tema de la inflación, que también genera un aumento constante de los precios de los productos básicos”.

“En un principio había ucranianos solicitando ayuda. Y por el tema de los refugiados, existen centros con voluntarios  que también ayudan a los damnificados”.

Por último aconsejó: “que cualquiera que tenga un sueño y que crea en él, que lo haga y que no tenga miedo. Es  duro pero se puede”, concluyó.