Las jornadas lluviosas y la humedad del suelo suelen convertirse en una oportunidad ideal para realizar tareas de jardinería. En ese contexto, la ingeniera agrónoma Silvana Sandoval compartió una serie de recomendaciones para reproducir plantas mediante esquejes, una técnica sencilla que permite multiplicar ejemplares de interior y exterior a partir de fragmentos de una planta madre.
Durante una entrevista en Cultura en Diálogo, la especialista señaló que esta época coincide con la temporada de podas, por lo que es frecuente encontrar ramas y secciones de plantas que pueden reutilizarse para obtener nuevos ejemplares. Entre las especies más comunes mencionó el palo de agua, los potus, las monsteras, las sansevierias y las dieffenbachias.
Sandoval explicó que el esqueje constituye una forma de reproducción asexual, mediante la cual se corta una porción de la planta que posee células capaces de desarrollar nuevas raíces. “Hay muchas plantas que pueden multiplicarse de esta manera y que, en algunos casos, la gente descarta sin saber que pueden convertirse en nuevas plantas”, comentó.
La importancia de los nudos y las raíces aéreas
En el caso de especies trepadoras como el potus o la monstera, la ingeniera destacó que la clave está en identificar los nudos y las raíces aéreas. A partir de una sola hoja y un nudo es posible iniciar el proceso de enraizamiento.
Además, recomendó reducir la cantidad de hojas para que la planta concentre su energía en la formación de raíces. Según indicó, el desarrollo inicial puede demorar entre 15 y 30 días, dependiendo de la especie y de las condiciones ambientales.
“Muchas veces la gente trasplanta demasiado rápido. Es mejor esperar a que las raíces tengan un desarrollo intermedio antes de pasarlas al sustrato”, explicó.
Luz indirecta y estabilidad ambiental
Uno de los aspectos sobre los que más insistió fue el manejo de la iluminación. Aunque muchas de estas especies son consideradas plantas de interior, necesitan buena luminosidad indirecta para crecer adecuadamente.
Como ejemplo, mencionó que los potus desarrollan hojas más grandes cuando reciben suficiente luz filtrada, similar a la que tendrían en su hábitat natural bajo la cobertura de árboles más altos.
También advirtió sobre los cambios bruscos de ubicación. “Las plantas se estresan cuando pasan de un ambiente a otro. Muchas veces las sacan al exterior cuando llueve y luego vuelven a entrar. Esos cambios pueden provocar quemaduras en las hojas o un deterioro general de la planta”, señaló.
La profesional remarcó que las condiciones de una vivienda o departamento son muy diferentes a las de la naturaleza, donde las plantas conviven con otras especies y forman parte de un microclima que favorece su desarrollo.
Cómo realizar el corte correctamente
Para obtener buenos resultados, Sandoval recomendó utilizar tijeras o cuchillos limpios y previamente desinfectados con alcohol. En especies con raíces aéreas, el corte puede realizarse directamente y colocarse en agua.
En cambio, en plantas como el palo de agua o las dieffenbachias, cuyos tallos son más gruesos y liberan sustancias lechosas, aconsejó dejar secar la herida durante un breve período para que se forme una cicatriz antes de colocarlas en agua.
Como método natural para favorecer la cicatrización, sugirió aplicar canela en polvo o gel de aloe vera sobre la zona cortada.
Cuidados durante el enraizamiento
La ingeniera también brindó recomendaciones para quienes optan por desarrollar raíces en agua. Entre ellas, destacó la necesidad de renovar el agua al menos una vez por semana para evitar la proliferación de bacterias y la descomposición del material vegetal.
Asimismo, explicó que los esquejes nunca deben exponerse al sol directo durante esta etapa. “La planta está concentrando energía en recuperarse y generar raíces. Si recibe demasiado sol, aumenta el estrés y disminuyen las probabilidades de éxito”, afirmó.
Una alternativa económica para multiplicar plantas
Finalmente, Sandoval destacó que muchas especies ornamentales que actualmente tienen un valor elevado en viveros pueden obtenerse fácilmente a partir de restos de poda.
En el caso del palo de agua, comentó que es frecuente encontrar ejemplares descartados durante los trabajos de mantenimiento urbano y que, mediante cortes adecuados de aproximadamente diez centímetros, pueden transformarse en numerosas plantas nuevas.
“Con un poco de paciencia y los cuidados adecuados, es posible aprovechar materiales que muchas veces terminan desechados y convertirlos en nuevas plantas para el hogar o incluso para regalar”, concluyó.

