La Escuela de la Familia Agrícola San Pedro y San Pablo cuenta con 143 estudiantes y desarrolla una propuesta que combina formación secundaria, prácticas agropecuarias y alternancia entre la escuela y el hogar. Sus referentes compartieron la experiencia institucional en el programa Cultura en Diálogo.
La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) San Pedro y San Pablo, de Mojón Grande, completó las inscripciones para el ingreso al ciclo lectivo 2027 con 40 lugares cubiertos y una lista de espera, según informó su rectora, Mariana Alvez, durante una entrevista con el programa Cultura en Diálogo.
La institución cuenta actualmente con 143 estudiantes y ofrece formación de primero a quinto año. Ubicada sobre la Ruta Costera N.º 2, recibe jóvenes de Mojón Grande y de otras localidades y parajes de la zona, entre ellos San Javier, Gobernador López y Panambí.
Alvez explicó que la escuela surgió ante las dificultades que enfrentaban las familias rurales para acceder a la educación secundaria, debido a las distancias y a la falta de transporte diario hacia otros establecimientos. La modalidad de alternancia constituye una característica central de la propuesta: los estudiantes permanecen una semana en la institución y otra en sus hogares.
Prácticas agropecuarias en la formación secundaria
El jefe de sección, Junior Frois, detalló que la escuela dispone de dos hectáreas destinadas a las actividades educativas y productivas. En ese espacio funcionan una granja, un invernáculo, un vivero y un sombráculo, donde se trabaja con plantas nativas, flores, cactus y otras especies.
La formación incluye actividades vinculadas con el taller rural, la producción pecuaria y la producción animal. De acuerdo con Frois, los contenidos desarrollados en clase se articulan con las prácticas en los distintos sectores, para que los estudiantes adquieran experiencia desde los primeros años.
La institución también avanza en su infraestructura. Cuenta con un albergue para varones, mientras que el espacio destinado a las mujeres se encuentra en construcción. Frois señaló que, debido a la superficie disponible, procuran aprovechar los distintos sectores para desarrollar las actividades prácticas.
Parte de las producciones se destina a la venta. Según explicó el jefe de sección, estas iniciativas permiten mostrar el trabajo de docentes y estudiantes y acercar a las familias a las actividades que se realizan en la escuela.
Proyectos orientados a las chacras familiares

La docente Celeste Brizzi, profesora de Química y con formación en Educación Secundaria y Agronomía, destacó la relación entre los contenidos escolares y las actividades productivas de las familias.
Brizzi, quien también fue alumna de una EFA, explicó que la alternancia permite que los estudiantes retomen en sus hogares lo aprendido durante la semana escolar y lo relacionen con las tareas cotidianas. A su vez, las experiencias y los conocimientos de cada familia enriquecen el trabajo educativo.
Entre las principales producciones de la zona mencionó el tabaco, la mandioca, el maíz y la caña de azúcar. Sobre esta última actividad, señaló la participación de numerosas familias en la cooperativa de Mojón Grande.
La docente también explicó que los estudiantes de quinto año deben presentar proyectos con una finalidad productiva. Las propuestas pueden orientarse a resolver problemas de las chacras familiares, mejorar la producción o incorporar estrategias que faciliten las tareas rurales. Asimismo, los proyectos pueden aplicarse en la propia institución.
Una estudiante lleva los aprendizajes a su hogar

Araceli Ramos, estudiante de segundo año, contó que al principio le costó acostumbrarse a la modalidad de alternancia, especialmente por pasar una semana fuera de su casa. Con el tiempo logró adaptarse y destacó las actividades que realiza en los sectores productivos.
Entre las tareas que más disfruta mencionó el cultivo y el cuidado de las plantas. También relató que comenzó a aplicar en su hogar algunos de los conocimientos adquiridos en la escuela, particularmente en la huerta familiar, destinada al consumo propio.
Ramos explicó que comparte lo aprendido con sus padres y conversa con ellos sobre cómo llevarlo a la práctica. Durante la entrevista, también contó que su familia está contenta con su progreso y que uno de sus hermanos tiene interés en asistir a la EFA.
La Fiesta de la Familia Agrícola será el 15 de noviembre

La institución realizará su Fiesta de la Familia Agrícola el próximo 15 de noviembre. La jornada permite mostrar las producciones y el trabajo realizado por estudiantes y docentes, además de convocar a las familias y a vecinos de la comunidad.
Según indicaron durante la entrevista, la celebración suele reunir entre 700 y 800 personas. Debido a que el predio escolar todavía no cuenta con suficiente infraestructura para recibir a esa cantidad de asistentes, este año el encuentro se realizará en la capilla San Ramón, ubicada en el paraje 5.000, cercano a la escuela.
La organización involucra a integrantes de la comunidad educativa y contempla tareas de preparación y colaboración familiar. La fiesta forma parte de las actividades mediante las cuales la institución comparte con la comunidad el trabajo que desarrolla durante el año.

