«Hoy, Agustín y Juan le dicen que sí al Señor»


Mons. Martínez destacó el llamado de Dios y el compromiso vocacional durante la admisión de Agustín Ferreira y Juan Venega a las Sagradas Órdenes

En el marco de la celebración de admisión a las Sagradas Órdenes de los seminaristas Agustín Ferreira y Juan Venega, el obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, afirmó que la vocación sacerdotal nace de la iniciativa de Dios y animó a los futuros ministros a profundizar su respuesta al llamado recibido con espíritu de servicio y entrega.

La ceremonia se realizó en la Iglesia Catedral San José, en el contexto de la víspera de la festividad de Nuestra Señora de Itatí, patrona del nordeste argentino, y reunió a familiares, amigos, formadores, sacerdotes, seminaristas y fieles que acompañaron este significativo paso en el camino hacia el sacerdocio.

Al comenzar su homilía, el obispo explicó el significado de la celebración y señaló que la Iglesia acoge formalmente la petición presentada por ambos seminaristas para continuar su preparación hacia el sacramento del Orden.

«Hoy estamos realizando lo que llamamos la admisión al Orden Sagrado. Dos seminaristas, Agustín y Juan, van a recibir hoy este sí ante el pedido que ellos formalmente realizan a la Iglesia de profundizar en este tiempo que les queda ya mucho más cercano al sacramento del Orden Sagrado«, expresó.

Asimismo, indicó que, al aceptar esa solicitud, «la Iglesia formalmente los acepta, los admite hacia caminar con más intensidad en este tiempo hacia la ordenación diaconal y sacerdotal«.

 

Mons. Martínez recordó que tanto Agustín Ferreira como Juan Venega comenzaron su proceso vocacional varios años atrás y sostuvo que toda vocación tiene su origen en Dios.

«Dios es el que inicia siempre este camino y lo inicia de diversas maneras. A veces inicia el llamado por los caminos menos pensados, pero Él es el que va haciendo vivir la experiencia de la vocación«, afirmó.

En ese sentido, remarcó que el llamado al sacerdocio no responde a méritos personales ni capacidades humanas.

«No nos llama por nuestros méritos, no nos llama porque seamos mejores, por nuestras cualidades intelectuales. No. Nos ama porque Él quiere«, expresó.

Para ilustrar esta realidad, el obispo recordó las vocaciones de san Pedro y de la Virgen María, señalando que ambos respondieron con humildad al proyecto de Dios, y afirmó que esa misma experiencia es la que viven quienes son llamados al sacerdocio ministerial.

Al referirse al momento formativo que atraviesan ambos seminaristas, explicó que actualmente cursan la etapa teológica, la última fase antes de la ordenación, y destacó la importancia de la admisión dentro de ese proceso.

«Este sí que ellos dan y la admisión antes de la ordenación sacerdotal es lo más sacerdotal que ellos van a vivir en la previa«, señaló.

También precisó que, aunque posteriormente recibirán los ministerios del lectorado y el acolitado, la admisión constituye un paso directamente orientado al sacerdocio ministerial.

Durante la homilía, Mons. Martínez dedicó un espacio a describir la intensidad de la formación en el seminario, aclarando que no se limita únicamente a la oración.

Explicó que los seminaristas reciben una formación integral que abarca la dimensión espiritual, comunitaria, afectiva, pastoral y académica.

«La verdad es que la vida es intensa. De los muchachos que están en el seminario. Yo cuando entré al seminario también no tenía ni idea. Después me di cuenta que la vida es intensa«, comentó.

El obispo manifestó además la alegría de toda la Iglesia diocesana por este nuevo paso de ambos candidatos, quienes estuvieron acompañados por sus respectivos párrocos.

«Nos alegramos profundamente con el sí de Juan y Agustín«, expresó.

Tomando como referencia el Evangelio de la Visitación, invitó a contemplar el ejemplo de la Virgen María, cuyo «» se tradujo inmediatamente en servicio a los demás.

«Ojalá que este sí implique siempre ir profundizando en esta respuesta al amor de Dios y vivir esta respuesta al amor de Él donándola a nuestros hermanos en la compasión«, sostuvo.

En el tramo final de la homilía, el obispo renovó el llamado a rezar por las vocaciones sacerdotales y recordó las necesidades pastorales de la diócesis ante el crecimiento poblacional registrado en Misiones durante las últimas décadas.

«La mies es mucha y los operarios no son tantos. El Señor nos dice que oremos por esto. Es bueno que oremos por las vocaciones«, afirmó.

Finalmente, señaló que la misión de la Iglesia exige acercarse a las periferias geográficas y existenciales para acompañar a quienes más lo necesitan, y encomendó a Agustín Ferreira y Juan Venega a la protección de Nuestra Señora de Itatí.

«Hoy Agustín y Juan le dicen que sí, y con la cercanía de Itatí, de nuestra Madre, que los quiere acompañar. Nos alegramos y le pedimos a María que siempre vaya acompañando este camino que hoy están profundizando«, concluyó.

El rector del Seminario Diocesano Santo Cura de Ars, padre Gervacio Silva, acompañó la celebración de admisión a las Sagradas Órdenes de los seminaristas Agustín Ferreira y Juan Venega
Redacción: Fabricio Salto para Radio Tupambaé
Fotos: Pastoral de Comunicación y Seminario Diocesano Santo Cura de Ars