El obispo de la diócesis de Posadas señaló que la realidad social debe estar en el centro de cualquier decisión y advirtió que los números económicos no pueden estar por encima de las personas
Durante su tradicional micro en Radio Tupambaé, monseñor Juan Rubén Martínez reflexionó sobre la situación social y económica del país, cuestionó que solo se analicen indicadores como la inflación y afirmó que “la gente no está bien”. Además, compartió su alegría por la bendición de una nueva capilla dedicada a la Virgen de Itatí en Garupá, informó sobre el avance de obras pastorales en Itaembé Guazú, invitó a las celebraciones diocesanas y anunció la admisión al Orden Sagrado de los seminaristas Juan Venega y Agustín Ferreira.
La reflexión de Mons. Juan Rubén Martínez en su habitual micro por La Creíble FM 105.9
Para comenzar, monseñor Juan Rubén Martínez reflexionó sobre la realidad social y económica del país y sostuvo que cualquier análisis de la situación nacional debe partir de la realidad concreta de las personas. En ese sentido, advirtió que los indicadores económicos no pueden convertirse en el único parámetro para evaluar la marcha de un proyecto de gobierno.
El obispo señaló que la alegría generada por el triunfo de la Selección Argentina no debe hacer perder de vista las dificultades que atraviesan muchas familias. “La clave es que esto no tape la realidad que nosotros tenemos y que estamos viviendo”, expresó.
En esa línea, cuestionó que muchas veces el análisis de la situación nacional quede centrado únicamente en los números económicos. “Se trata de dar cifras siempre de la inflación, pero si está mejor la gente o no, no se dice una palabra. Y la gente no está bien, esa es la realidad”, afirmó.
El obispo remarcó que quienes tienen responsabilidades de gobierno deben prestar especial atención a las personas que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
“Uno que gobierna y no piensa en esas realidades realmente es como que su cabeza no funciona bien y no funciona en orden a lo que la gente pide. La inclusión de los más pobres, de las situaciones de precariedad”, sostuvo.
Asimismo, señaló que los indicadores económicos no pueden estar por encima de las necesidades de las personas. “A veces decimos que no sufran los macronúmeros, hechos que son resultados del sufrimiento de la gente, porque se busca mantener, equilibrar los números y todo apretando a la gente”, expresó.
Sobre este punto, monseñor Martínez afirmó: “Ningún proyecto económico puede ser legítimo si no incluye a la gente”.
Una Iglesia presente en los barrios
Luego, el obispo compartió su alegría por la bendición de una nueva capilla dedicada a la Virgen de Itatí en el barrio Nueva Esperanza de Garupá, donde presidió la primera celebración eucarística.
“Me alegró mucho porque estaba repleto de gente. Para mí fue muy lindo porque fue la primera vez que se celebraba ahí”, manifestó.
El obispo explicó que esta iniciativa forma parte del acompañamiento pastoral en sectores que crecieron en los últimos años y donde muchas familias se encuentran alejadas de los templos parroquiales.
Además, señaló que avanza la construcción de un Salón de Usos Múltiples (SUM) y una capilla en Itaembé Guazú, espacios destinados a atender las necesidades pastorales de esa comunidad.
Según explicó, estas obras se concretan con el aporte y la colaboración de la propia comunidad diocesana. “Esto se hace con los propios esfuerzos de la diócesis, las ayudas mutuas, la comunión de bienes”, indicó.
En ese sentido, mencionó también el acompañamiento de iniciativas como la colecta del uno por ciento, Cáritas, Más por Menos y fondos propios del Obispado.
Al referirse al compromiso de los vecinos, destacó la solidaridad de quienes colaboran con estos espacios comunitarios.
“La gente igual es solidaria. Muchísima. Estaban haciendo tortas fritas, mate cocido en la noche cuando terminamos la misa. Se ve la solidaridad, la gente humilde que dice: ‘Padre, yo voy a trabajar acá’”, relató.
Asimismo, recordó que estos lugares no solo están destinados a la celebración de la Eucaristía, sino también al desarrollo de otras actividades como catequesis, merenderos y distintos servicios comunitarios.
Celebraciones por la Virgen de Itatí y el Día de la Independencia
En otro tramo de su mensaje, monseñor Martínez invitó a participar de las celebraciones previstas en la Catedral San José con motivo de la festividad de la Virgen de Itatí, patrona de la Diócesis de Posadas.
En ese contexto, anunció la admisión al Orden Sagrado de los seminaristas Juan Venega y Agustín Ferreira, quienes continúan su formación hacia el sacerdocio.
“Es lindo saber el camino que van viviendo los seminaristas en su formación, en su camino hacia el sacerdocio”, expresó.
Además, convocó a la comunidad a participar del Tedeum por el Día de la Independencia y recordó el sentido de esta celebración como acción de gracias.
“Con esto sencillo agradecemos a estos patriotas que estuvieron ahí”, señaló.
Finalmente, al referirse al significado del 9 de Julio, expresó su deseo de que los argentinos renueven el compromiso con la independencia y la soberanía.
“Cuánto necesitamos que hoy los argentinos, así como gritamos en la calle con el gozo de nuestra selección, tengamos experiencialmente en nuestro corazón este deseo de ser independientes y soberanos”, concluyó.


