Hoteleros alertan por la baja ocupación en Misiones y apuntan al crecimiento del alojamiento informal


La proximidad de un nuevo fin de semana largo por el feriado en conmemoración del paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes volvió a encender las alarmas en el sector turístico de Misiones. Representantes de la actividad hotelera advirtieron una marcada caída en las reservas y señalaron que el avance de la oferta de alojamiento informal continúa afectando a los establecimientos habilitados.

El presidente de la Asociación Misionera de Bares, Restaurantes, Hoteles y Afines (AMBRHA), Martín Oria, sostuvo que las expectativas para el próximo feriado son poco alentadoras para la hotelería formal, especialmente en Posadas.

“Puedo resumir el panorama en tres palabras: no hay reservas”, afirmó el dirigente al describir la situación de los hoteles de la capital provincial, una realidad que, según indicó, también se replica en gran parte del interior misionero.

Oria insistió en la necesidad de fortalecer los controles sobre la actividad informal y lamentó la falta de respuestas a los reclamos planteados por el sector. Según explicó, una de las principales causas de la baja ocupación es el crecimiento sostenido de alojamientos que operan fuera del circuito formal.

“El turista primero busca opciones informales y recién cuando esas plazas se completan recurre a los establecimientos habilitados”, señaló. Además, remarcó que quienes trabajan fuera de la regulación cuentan con ventajas competitivas derivadas de menores costos operativos e impositivos.

Pese a este escenario, el referente empresarial destacó que los fines de semana largos continúan generando un importante movimiento en el rubro gastronómico. “La gastronomía se va a mover. Aunque hay menos dinero, la gente se organiza y viaja igual”, expresó.

Como ejemplo, recordó lo ocurrido durante el reciente feriado de Corpus Christi en Brasil, cuando Posadas recibió una importante cantidad de visitantes provenientes del vecino país. Sin embargo, aclaró que esa afluencia no se reflejó en una ocupación hotelera plena.

“Había muchísimos brasileños recorriendo la ciudad, pero los hoteles no estuvieron completos. En cambio, los restaurantes y otros espacios gastronómicos trabajaron muy bien”, comparó.

De cara a las próximas vacaciones de invierno, Oria estimó que el comportamiento será similar en gran parte de la provincia. No obstante, consideró que Puerto Iguazú mantiene perspectivas más favorables debido a su consolidación como destino turístico internacional.

Turismo grupal como alternativa

Desde Oberá, el presidente de la Cámara de Turismo de las Sierras Centrales de Misiones, Nicolás Ostrorog, coincidió en el diagnóstico sobre la baja ocupación, aunque destacó el aporte de los grupos organizados que llegan a través de agencias de viajes.

“Este fin de semana largo vamos a tener un buen grupo de turistas. Es el resultado de promociones y contactos realizados el año pasado que hoy se traducen en visitantes”, explicó.

Según indicó, el turismo organizado suele generar experiencias positivas gracias al acompañamiento de guías locales y a la articulación de diversos servicios turísticos en la región.

Al analizar el último fin de semana largo, Ostrorog señaló que la ocupación alcanzó aproximadamente el 55%, un porcentaje que consideró insuficiente para la recuperación del sector.

“Fue una bendición, pero estamos muy lejos de estar bien”, afirmó.

El dirigente ejemplificó la situación con el caso de su establecimiento, Hotel Cabañas del Parque, que dispone de 140 plazas. “Cuando llega un grupo de 35 o 40 personas estoy agradecido, pero todavía quedan más de 100 camas vacías”, sostuvo.

Asimismo, reveló que el promedio anual de ocupación del hotel ronda el 17%, una cifra considerablemente inferior al 35% que considera necesario para alcanzar niveles operativos sostenibles.

Mientras el movimiento turístico continúa impulsando la actividad gastronómica y algunos destinos como Puerto Iguazú mantienen buenas perspectivas, la hotelería formal de Misiones sigue enfrentando el desafío de incrementar la ocupación en un contexto marcado por la competencia de la oferta informal y una demanda que aún se mantiene por debajo de las expectativas del sector.

Fuente: Primera Edición