Garupá celebra los 50 años del BOP 21 con el testimonio de sus protagonistas


En Cultura en Diálogo, se compartió una emotiva entrevista con referentes históricas de la comunidad educativa de Garupá, quienes reconstruyeron los orígenes y el crecimiento del Bachillerato con Orientación Polivalente N° 21 “Arturo Illia”. Participaron Carmen Recio de Barrientos (Doña Coca), Lelia Dutra, José Vicente (“Pepe”) y Alicia Rodríguez, quienes dialogaron sobre la creación y la historia de la institución, que este año celebra medio siglo de vida.

Una necesidad que se transformó en proyecto

La iniciativa surgió a mediados de la década del 70, en un contexto donde Garupá carecía de oferta educativa de nivel secundario. Según relató Doña Coca, todo comenzó cuando autoridades provinciales solicitaron propuestas para el desarrollo local. “Pensé toda la noche y decidí pedir una escuela secundaria”, recordó.

A partir de allí, comenzó un trabajo comunitario sostenido: recorridas por distintos barrios, convocatorias a familias y un relevamiento de potenciales alumnos. La condición era clara: reunir una cantidad suficiente de estudiantes para justificar la creación del establecimiento. El objetivo se cumplió y permitió avanzar con el proyecto.

Gestión, compromiso y comunidad

Lelia Dutra, recientemente egresada del magisterio en ese entonces, acompañó las gestiones desde sus inicios. Recordó las dificultades propias del contexto político de la época, que obligaban a insistir diariamente ante el Consejo de Educación. “Veníamos todos los días, con frío o lluvia, hasta que finalmente se logró el decreto”, señaló.

Uno de los principales desafíos fue la obtención del terreno. La solución llegó a partir de una donación previa del ingeniero  Guillermo Kelsey, que había quedado en reserva y fue destinada finalmente a la construcción del edificio escolar.

Mientras tanto, las clases comenzaron en el salón municipal, adaptado con divisiones precarias. La comunidad educativa —docentes, alumnos y familias— colaboró activamente para sostener el funcionamiento: desde la fabricación de materiales hasta la organización de actividades para recaudar fondos.

Educación como oportunidad

Alicia Rodríguez, integrante de la primera cohorte, destacó el impacto que tuvo la creación de la escuela en la vida de los jóvenes de la zona. “Mis padres no podían pagarme el pasaje para estudiar en Posadas. Gracias a esta escuela pude formarme y hoy soy docente jubilada”, expresó.

El primer grupo estuvo conformado por alrededor de 50 estudiantes, de los cuales solo una parte logró completar el ciclo. Sin embargo, ese inicio marcó el camino para el crecimiento sostenido de la institución.

De un aula improvisada a un polo educativo

Con el paso de los años, el BOP 21 se consolidó como un referente educativo en Garupá. Actualmente, cuenta con más de mil alumnos distribuidos en tres turnos y diferentes orientaciones, incluyendo formación técnica.

Las entrevistadas coincidieron en que la escuela creció junto con la ciudad, acompañando su expansión demográfica y social. “Hoy vienen estudiantes de distintos barrios, incluso de Posadas y Candelaria”, destacaron.

Un legado que trasciende generaciones

Además de la formación académica, las protagonistas subrayaron el valor de la educación en la construcción de comunidad, la solidaridad y el compromiso social. Recordaron actividades culturales, deportivas y académicas que posicionaron a la institución en distintos ámbitos.

En vísperas del 50° aniversario, se anunció que el acto académico se realizará el 22 de abril a las 8, mientras que el 25 tendrá lugar una cena show conmemorativa.

Lo más importante es que los chicos estudien. Sin educación no hay futuro”, concluyó Doña Coca, dejando un mensaje que sintetiza el espíritu de quienes hicieron posible la creación de la escuela.

A medio siglo de su fundación, el BOP 21 no solo celebra su historia, sino también el impacto de una comunidad que apostó a la educación como motor de desarrollo.