En Cultura en Diálogo, la profesora María Inés Chaihort, docente de la cátedra Ciencias Sociales de 3° año del Profesorado de Educación Primaria del Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) de la Escuela Normal Superior N°1 de Leandro N. Alem, destacó una experiencia educativa que combina trabajo manual, cartografía y herramientas digitales.
La iniciativa consistió en la construcción de mapas murales de la República Argentina realizados por los propios estudiantes, quienes además documentaron todo el proceso mediante registros fotográficos y luego lo transformaron en flyers digitales utilizando Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs).
Según explicó la docente, el proyecto se desarrolló dentro de la materia Ciencias Sociales y su Enseñanza I, con el objetivo de fortalecer la formación práctica de los futuros maestros. “Se trata de recursos didácticos pensados para que puedan aplicar luego en sus prácticas escolares y futuras clases en el nivel primario”, señaló.
Entrevista realizada en Radio Tupambaé:
Aprender haciendo
Los trabajos fueron confeccionados con la técnica del calcado y en formato mural, lo que demandó aproximadamente dos semanas de intensa labor. La propuesta estuvo orientada especialmente a contenidos de quinto grado vinculados con la organización territorial y los espacios geográficos de la Argentina.
Chaihort remarcó que este tipo de experiencias permiten que los estudiantes internalicen mejor los conocimientos al trabajar desde lo procedimental. “Cuando se aprende haciendo, el contenido queda incorporado de otra manera y luego puede ser replicado en el aula”, sostuvo.
Además, indicó que el uso de mapas en gran escala facilita que niños y niñas comprendan el territorio nacional como representación plana de la superficie terrestre, despertando curiosidad e interés por la geografía.
Integración de tecnología y creatividad
En la etapa final del proyecto, los alumnos registraron cada instancia del proceso: desde la investigación inicial hasta la elaboración del material. Luego diseñaron flyers explicativos con conceptos claros y recursos visuales.
La profesora valoró especialmente el compromiso demostrado por los estudiantes al incorporar también herramientas tecnológicas e inteligencia artificial en los diseños. “Fue un trabajo hermoso que exigió creatividad, tiempo y responsabilidad con su propia trayectoria educativa”, expresó.
Trabajo colaborativo y formación en valores
Otro de los ejes destacados fue el aprendizaje cooperativo. Los estudiantes trabajaron en grupos, tomaron decisiones conjuntas y distribuyeron tareas, fortaleciendo valores esenciales para la docencia.
“El trabajo docente es trabajo en equipo. Estas actividades ayudan a comprender que nadie educa solo”, afirmó Chaihort.
Actualmente, en tercer año cursan alrededor de 20 estudiantes por división, provenientes de distintas localidades como Oberá, Colonia Aurora, Aristóbulo del Valle, Bonpland, Cerro Azul, Almafuerte, Dos Arroyos y Arroyo del Medio, entre otras.
Una apuesta a la educación pública

Finalmente, la docente subrayó la importancia de seguir apostando a la formación docente en tiempos complejos. “Hay que seguir creyendo en la educación, porque permite movilidad social, crecimiento personal y construcción colectiva”, concluyó.

