El Planetario de Buenos Aires trae a Misiones una experiencia astronómica accesible para personas con discapacidad visual


Walter Germana, integrante del equipo de accesibilidad del Planetario Galileo Galilei, presentó en Posadas recursos hápticos y sonoros desarrollados para acercar el conocimiento del universo a personas ciegas y con baja visión.

La propuesta se realiza en el marco de las jornadas organizadas por el Centro de Habilitación y Rehabilitación para Personas Ciegas o con Baja Visión Santa Rosa de Lima. La experiencia permitirá por primera vez en Misiones conocer materiales especialmente diseñados para representar estrellas, el cielo y otros fenómenos astronómicos mediante el tacto, el sonido y otros recursos sensoriales.

Walter Germana, integrante del equipo del Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires, llegó por primera vez a Misiones con materiales desarrollados por esa institución para promover el acceso de las personas con discapacidad visual al conocimiento astronómico.

En diálogo con el programa Lo que Faltaba, Germana explicó que el trabajo de accesibilidad del Planetario comenzó a desarrollarse a comienzos de la década del 2000, a partir del programa denominado “Planetario para Públicos No Convencionales”, impulsado durante la gestión del entonces director Leonardo Moledo, reconocido divulgador científico argentino.

La iniciativa contemplaba distintas experiencias destinadas a públicos que habitualmente tenían dificultades para acceder a las propuestas del Planetario. Entre ellas, comenzó a tomar especial importancia el desarrollo de actividades destinadas a personas ciegas y con baja visión.

“Todo lo que nosotros hacemos y desarrollamos surgió de nosotros”, explicó Germana al referirse a los recursos utilizados actualmente. Señaló que los dispositivos hápticos —que permiten acceder a información mediante el tacto— fueron desarrollados específicamente para estas experiencias y luego complementados con recursos sonoros.

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Representar el cielo a través de otros sentidos

Uno de los principales desafíos del proyecto fue encontrar formas de transmitir conceptos astronómicos que tradicionalmente se conocen a través de la observación visual.

Germana explicó que el trabajo evolucionó desde recursos sencillos, como una representación del cielo realizada con una ensaladera transparente y estrellas, hasta los materiales que actualmente permiten explorar diferentes representaciones en relieve.

A estos recursos se sumaron dispositivos hápticos y propuestas sonoras. Entre ellas, destacó un desarrollo que permite aproximarse al concepto de color de las estrellas mediante el sonido, tomando como referencia la relación entre el color y la temperatura de estos astros.

“Intentamos transmitir lo que es el concepto de color en un astro, astrofísicamente hablando, en una estrella”, explicó.

El especialista aclaró, además, que la propuesta se concentra particularmente en las estrellas, ya que son astros que emiten luz propia. En ese sentido, diferenció ese concepto del caso de la Luna, que no produce su propia luz.

“El cielo es la puerta de entrada del conocimiento del universo”

Para Germana, el acceso a la astronomía no debería quedar limitado por la posibilidad de ver.

“El cielo es la puerta de entrada del conocimiento del universo y no se le puede negar a nadie el conocimiento del universo, vea o no vea”, sostuvo durante la entrevista.

La propuesta también incorpora representaciones hápticas de elementos que no pueden ser tocados directamente, como las nubes. En este punto, explicó que la observadora meteorológica Graciela Toledo, integrante del Planetario en las áreas de divulgación y accesibilidad, desarrolló el primer atlas háptico de nubes.

Estos materiales permiten acceder a imágenes mediante representaciones en relieve, que pueden ser exploradas táctilmente y complementadas con explicaciones verbales.

El objetivo es que las personas puedan construir una representación mental de aquello que no pueden observar directamente.

Un trabajo construido junto a las personas con discapacidad

Germana remarcó que una de las claves del desarrollo de estos recursos fue el trabajo directo con personas con discapacidad visual.

Recordó que su primer contacto con esta comunidad se produjo entre 2004 y 2005, antes de asumir plenamente el desarrollo del Planetario para Personas Ciegas. A partir de entonces, comenzó un proceso de aprendizaje basado tanto en la experiencia como en el intercambio con docentes, especialistas y, fundamentalmente, con las propias personas destinatarias de los materiales.

“Nos ayuda mucho la gente de la discapacidad. Nuestra principal referente es la misma gente: la gente que prueba las cosas y nos dice ‘esto va, esto no va’”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que las propuestas de accesibilidad no pueden surgir únicamente de una idea elaborada por quienes diseñan los materiales, sino que deben construirse junto con las personas que los utilizarán.

“Es con el otro, con la persona con discapacidad, que te dice: esto sirve, esto no sirve, esto me sirve, esto no me sirve”, afirmó.

Una experiencia que llega por primera vez a Misiones

La llegada del equipo del Planetario a Misiones surgió a partir de un contacto relacionado con las jornadas que se desarrollan en Posadas. Germana señaló que ya habían llevado esta experiencia a distintos puntos del país, entre ellos Montevideo, Bariloche, Comodoro Rivadavia, Santa Fe y Junín.

En esta oportunidad, se concretó el traslado de los materiales a Misiones mediante un esfuerzo conjunto que incluyó gestiones para hacer posible el viaje.

Desde el Centro de Habilitación y Rehabilitación para Personas Ciegas o con Baja Visión Santa Rosa de Lima destacaron que se trata de una experiencia inédita para la institución y para buena parte de sus participantes.

La actividad está prevista para este jueves a las 15, en Sarmiento 1847, planta baja, sede del Centro.

Además, el Planetario tendrá participación durante las jornadas de viernes y sábado, con un stand y un taller en el marco de la Jornada Argentina de Tiflología.

Accesibilidad que beneficia a todos

Germana también planteó que los recursos creados inicialmente para personas ciegas pueden ser útiles para otros públicos, especialmente para niños.

“Cuando trabajamos con niños, muchas veces nos pasa que los mismos materiales que nosotros utilizamos para personas ciegas los usa todo el mundo”, explicó.

Según señaló, incorporar el tacto permite acceder a la información de una manera diferente y puede favorecer los procesos de aprendizaje, especialmente cuando se abordan contenidos vinculados con la astronomía.

“El hombre tiene una forma de apropiación de la realidad básicamente visual y sobre todo cuando hablamos de astronomía, pero cuando tocás cambia”, sostuvo.

En ese marco, destacó la importancia de avanzar hacia un diseño universal, pensado para todas las personas y no exclusivamente para quienes presentan alguna discapacidad.

“La diversidad justamente nos enriquece a todos”, concluyó.