“El compromiso es salir a construir puentes con la realidad concreta”, el mensaje de Jorge Antúnez tras la Semana Social 2026


El delegado de la Pastoral Social de la Diócesis de Posadas participó del encuentro realizado del 4 al 6 de septiembre en Córdoba. En diálogo con Nuestras Mañanas, destacó la formación en Doctrina Social de la Iglesia, el trabajo en red y la necesidad de poner en el centro la dignidad de la persona humana.

La Semana Social 2026 se realizó del 4 al 6 de septiembre en la ciudad de Córdoba bajo el lema “Puentes hacia el bien común”. El encuentro reunió a referentes de los ámbitos político, empresarial, sindical, académico y religioso para analizar los desafíos del país y del mundo.

La propuesta incluyó paneles, conferencias, talleres y espacios de diálogo inspirados en la Doctrina Social de la Iglesia y en las enseñanzas del papa León XIV. El encuentro concluyó con más de 1.500 participantes y un fuerte llamado al diálogo, la unidad y la construcción del bien común.

Entre los participantes estuvo Jorge Antúnez, delegado de la Pastoral Social de la Diócesis de Posadas, quien visitó los estudios de Radio Tupambaé para compartir las principales conclusiones de la experiencia y planteó la necesidad de transformar la formación y la reflexión en acciones concretas.

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Formación y compromiso con la realidad

Antúnez destacó la importancia de la formación permanente y contó que recibió durante la Semana Social el certificado correspondiente a una Diplomatura en Doctrina Social de la Iglesia, realizada junto a participantes de distintos puntos del país y organizada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Universidad Católica Argentina y Cáritas.

En ese marco, remarcó que la formación no puede quedar limitada al conocimiento teórico.

“La Doctrina Social de la Iglesia tiene ese método de ver, juzgar y actuar”, explicó, y puso especial énfasis en el último paso. Según señaló, el conocimiento debe conducir a una intervención concreta sobre las situaciones que atraviesan las personas y las comunidades.

Construir puentes y no muros

La edición 2026 tuvo además una particularidad. Por primera vez, la Semana Social se realizó en Córdoba, dejando la tradicional sede de Mar del Plata, con el objetivo de federalizar el encuentro y ampliar la participación.

Antúnez asistió junto a Lucas Rebull, quien trabaja en la revitalización de la comisión diocesana de Pastoral Social.

El lema Puentes hacia el bien común atravesó las distintas actividades. Para Antúnez, la propuesta implica superar las divisiones y generar espacios de encuentro con quienes muchas veces quedan fuera de los ámbitos habituales.

En ese sentido, vinculó el mensaje con la imagen bíblica de Nehemías y la tarea de reconstruir aquello que se encuentra deteriorado o destruido. La mirada, sostuvo, debe dirigirse hacia quienes están caídos, golpeados o descartados.

La misión, planteó, no consiste solamente en esperar que las personas se acerquen, sino también en salir a su encuentro.

La dignidad humana frente a la inteligencia artificial

Uno de los temas abordados durante la Semana Social fue el avance de la tecnología y, particularmente, de la inteligencia artificial.

Antúnez remarcó que la Iglesia no se opone a la ciencia, al desarrollo tecnológico ni al progreso, pero sostuvo que existe una cuestión central que no debe perderse de vista: la persona humana.

“El fundamento, el centro y el fin del magisterio de la Iglesia es el hombre”, afirmó.

Desde esa perspectiva, advirtió sobre los riesgos de que los avances tecnológicos terminen desplazando a la persona o afectando su condición de sujeto.

También relacionó este debate con el mundo del trabajo y con la concepción del desarrollo humano integral, entendido como un desarrollo que contempla a toda la persona y a todas las personas.

Durante una de las exposiciones se presentó además una encuesta vinculada con el uso de filtros en fotografías y la relación de los jóvenes con su propia imagen. Para Antúnez, estos fenómenos abren interrogantes sobre la manera en que la tecnología influye en la percepción de uno mismo y plantean también desafíos éticos.

Educación y el rol del Estado

Antúnez y Rebull participaron además de una comisión de trabajo dedicada a cuestiones educativas. Allí se analizaron los avances de la inteligencia artificial y aspectos vinculados con una nueva legislación educativa que se encuentra en discusión.

Uno de los interrogantes planteados estuvo relacionado con el rol del Estado como garante de la educación y con la aplicación del principio de subsidiariedad.

La discusión también incluyó las consecuencias que podrían tener eventuales modificaciones institucionales y cómo responderían las provincias frente a las distintas realidades educativas y a la administración de recursos.

En este punto, Antúnez remarcó que las experiencias de otros países o estados pueden aportar elementos para el análisis, pero que Argentina tiene su propia realidad y no puede limitarse a copiar modelos externos.

De la reflexión a las experiencias concretas

La Semana Social también permitió conocer experiencias vinculadas con la ecología, la educación, la salud, el deporte y la alimentación.

Entre ellas estuvo la experiencia de Alimendar, una iniciativa de la Diócesis de Posadas que fue invitada a participar del encuentro.

Para Antúnez, este tipo de experiencias demuestra la importancia de pasar de las ideas a la acción y, al mismo tiempo, de generar redes entre instituciones y personas que trabajan sobre problemáticas similares.

Puso como ejemplo la recuperación de alimentos. Para que una iniciativa de este tipo funcione, explicó, es necesario conocer las organizaciones existentes, los espacios donde puede distribuirse la comida y los referentes de cada comunidad.

La comparación con la parábola del Buen Samaritano también apareció como una referencia para pensar el compromiso social. Ayudar a quien lo necesita implica hacerse cargo de una situación concreta, pero también generar las condiciones para que otros puedan continuar acompañando ese proceso.

Una Pastoral Social orientada al trabajo en red

En la Diócesis de Posadas, la Pastoral Social articula distintas áreas y espacios de trabajo, entre ellos Justicia y Paz, Pastoral Carcelaria Penitenciaria y Pastoral Aborigen, además del diálogo y la articulación con Cáritas, organizaciones de la sociedad civil y organismos estatales.

Para Antúnez, el desafío pasa por fortalecer ese trabajo conjunto y generar vínculos capaces de responder a las necesidades concretas de las comunidades.

En esa tarea, consideró fundamental identificar referentes locales que permitan conocer de cerca las realidades de los niños y adolescentes, las personas mayores, quienes viven en las periferias y otros sectores que atraviesan distintas situaciones de vulnerabilidad.

El bien común como responsabilidad colectiva

Otro de los ejes planteados durante el encuentro fue la concepción del bien común como algo que excede la suma de los intereses individuales.

Desde esta perspectiva, Antúnez señaló que el Estado, las organizaciones y la sociedad tienen responsabilidades en la garantía de derechos vinculados con la educación, el trabajo, la justicia, el cuidado de la Casa Común y el acceso a la información y a la tecnología.

También remarcó que el conocimiento y las herramientas tecnológicas no deberían quedar concentrados en unos pocos.

La experiencia de la pandemia, recordó, mostró la importancia de garantizar el acceso de todos y evidenció que las respuestas individuales resultan insuficientes frente a problemas que afectan a toda la sociedad.

El desafío de salir al encuentro de la realidad

La Semana Social cerró en Córdoba una edición histórica: Fuerte llamado al  diálogo para la búsqueda del bien común - Web de Noticias - Gobierno de  Córdoba

Para Antúnez, la Semana Social no debe quedar reducida a los días de encuentro en Córdoba. El verdadero desafío comienza después, cuando las reflexiones y experiencias compartidas deben traducirse en acciones concretas.

La convocatoria, sostuvo, está abierta a todas las personas de buena voluntad, más allá de su pertenencia institucional o religiosa.

El desafío consiste en reconocer el valor de las experiencias de otros, generar vínculos y comenzar a trabajar en conjunto sobre las realidades concretas de cada comunidad.

En ese sentido, Antúnez resumió el compromiso que deja la Semana Social 2026 con una definición que sintetiza el espíritu del encuentro: “Ahora el compromiso es salir a construir puentes con la realidad concreta, con mis hermanos”.