Día Mundial contra la Trata de Personas: convocan a fortalecer la prevención y el trabajo en red para proteger a niños y adolescentes


En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora el próximo 30 de julio, la especialista Ana María Bogado participó del programa Cultura en Diálogo, donde analizó la carta pastoral difundida por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR). Durante la entrevista advirtió sobre la vulnerabilidad de Misiones frente a este delito, destacó la importancia de la denuncia inmediata ante una desaparición y convocó a fortalecer el trabajo comunitario para proteger a niños y adolescentes.

Bogado explicó que la carta pastoral, inspirada en el lema de la campaña de las Naciones Unidas «Atrapados tras la estafa», convoca a toda la Iglesia de América Latina y el Caribe a asumir un compromiso decidido frente a la trata de personas, una realidad que calificó como una de las expresiones más graves de la violación de la dignidad humana.

El documento recuerda las palabras del papa León XIV, quien sostiene que la violencia de la trata solo puede superarse mediante una mirada que reconozca la dignidad de cada persona como hija de Dios y promueva su protección.

Misiones, una provincia expuesta

Durante la entrevista, Bogado señaló que Misiones presenta características que incrementan su vulnerabilidad frente a este delito debido a su condición fronteriza.

«El 80 % del territorio misionero limita con otros países, lo que facilita el tráfico de migrantes y el accionar de organizaciones dedicadas a la explotación de personas», afirmó.

La especialista sostuvo además que la provincia constituye una zona de reclutamiento de niños y adolescentes, favorecida por factores sociales, económicos y situaciones de violencia que son aprovechados por las redes criminales.

La importancia de denunciar de inmediato

Bogado recordó que, ante la desaparición de un niño, adolescente o adulto, la denuncia debe realizarse de manera inmediata.

Explicó que ya no rige el antiguo criterio de esperar 24 horas y que cualquier comisaría, fiscalía o juzgado tiene la obligación de recibir la denuncia, aun cuando la familia no cuente con una fotografía reciente de la persona buscada.

Asimismo, indicó que pueden denunciar los padres o tutores, pero también cualquier funcionario público o persona que tenga conocimiento de la desaparición.

«La activación rápida de la búsqueda es fundamental, porque las primeras 72 horas son decisivas para encontrar a la víctima», remarcó.

Redes sociales y videojuegos, entre los principales mecanismos de captación

Otro de los aspectos abordados fue el papel de las redes sociales y las plataformas de videojuegos en los procesos de captación.

Según explicó Bogado, los tratantes suelen establecer vínculos virtuales mediante un trabajo progresivo de manipulación psicológica, generando confianza hasta lograr controlar a niños y adolescentes.

En ese sentido, llamó a los adultos a involucrarse activamente en el acompañamiento de los menores.

«No podemos delegar en las redes sociales ni en la inteligencia artificial la tarea de educar y cuidar a nuestros hijos. Es una responsabilidad indelegable de los adultos», expresó.

Trabajo en red y compromiso comunitario

La especialista recordó que la línea nacional 145 permanece habilitada para denunciar casos de trata de personas y reiteró que cualquier dependencia policial o judicial debe intervenir cuando se reporta una desaparición.

Además, comentó que en Misiones trabaja junto a la Red Kausay Argentina en tareas de sensibilización y capacitación sobre trata de personas y que también integra el Foro de Infancia Robada, impulsado por la hermana Marta Pelloni, espacio que acompaña situaciones de violencia contra niños, adolescentes y mujeres.

En ese marco, convocó especialmente a abogados, trabajadores sociales y jóvenes interesados en colaborar con estas acciones de prevención y asistencia.

Finalmente, Bogado llamó a toda la comunidad a no permanecer indiferente frente a estas situaciones.

«Si trabajamos en red, más allá de las diferencias religiosas o políticas, podremos construir una gran red de contención para proteger a nuestros niños. La prioridad son ellos», concluyó.