Daza afirmó que el orden macroeconómico sentará las bases para mejorar salarios, empleo y financiamiento


El viceministro de Economía, José Luis Daza, sostuvo que el Gobierno ya observa los primeros indicadores de recuperación económica y aseguró que el equilibrio macroeconómico alcanzado permitirá que la población comience a percibir una mejora en su situación. Además, defendió el programa económico oficial, destacó la reciente mejora en la calificación crediticia de la Argentina por parte de Moody’s y afirmó que el objetivo es consolidar un crecimiento sostenido de cara a los próximos años.

En una entrevista con Radio Mitre, el funcionario reconoció las dificultades que enfrentan numerosos argentinos para llegar a fin de mes, aunque remarcó que el Gobierno trabaja para revertir esa situación. «Que la gente no llegue a fin de mes es una tragedia. Ser pobre es una tragedia, pero nosotros evitamos una catástrofe», expresó.

Daza sostuvo que el ordenamiento de las cuentas públicas está generando las condiciones para una recuperación gradual de la actividad económica. En ese sentido, aseguró que ya comenzaron a aparecer los primeros signos de crecimiento, a los que definió como «brotes verdes».

Según explicó, esos indicadores aún no se reflejan plenamente en la economía cotidiana, pero señaló que ya se observan avances en sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales. También afirmó que la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo será un proceso progresivo, favorecido por la eliminación de regulaciones y trabas al empleo.

El funcionario indicó que desde el inicio de la gestión el principal objetivo fue recuperar el poder adquisitivo y promover el crecimiento del empleo mediante un programa económico que, según sostuvo, se desarrolla «sin populismo, sin trucos, sin trampas». Asimismo, destacó que el presidente Javier Milei dispuso que el proceso de ajuste fiscal preservara la asistencia destinada a los sectores más vulnerables mediante un trabajo conjunto entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Capital Humano.

La mejora de Moody’s y el acceso al crédito

Daza también valoró la reciente mejora en la calificación de la deuda soberana argentina otorgada por Moody’s, al considerar que representa una señal positiva para la economía.

Según explicó, una mejor calificación reduce el costo del financiamiento tanto para el Estado como para las empresas y las familias, lo que facilitará la concreción de proyectos de inversión actualmente postergados y contribuirá a ampliar la capacidad productiva del país.

En ese marco, señaló que la meta del Gobierno es alcanzar el grado de inversión hacia 2031, una categoría reservada para economías consideradas financieramente más seguras. De lograrse ese objetivo, estimó que el riesgo país podría reducirse entre 200 y 300 puntos básicos, generando un acceso más barato al crédito y fortaleciendo la estabilidad macroeconómica.

Asimismo, destacó que las principales agencias calificadoras coincidieron en señalar que el actual programa económico representa un cambio estructural respecto de experiencias anteriores, al dejar atrás medidas transitorias y avanzar hacia un esquema de mayor previsibilidad.

Salarios, empleo y pobreza

El viceministro reconoció que durante la última década los salarios, el empleo y la producción permanecieron estancados, y consideró que el desafío consiste en revertir esa tendencia mediante un crecimiento sostenido de la inversión privada.

En ese sentido, afirmó que la pobreza descendió desde niveles superiores al 50% hasta porcentajes ubicados «en el veintitantos por ciento» y aseguró que el Gobierno continuará impulsando medidas para mejorar las condiciones de vida de la población.

Además, destacó el potencial productivo del país y aseguró que existen solicitudes de inversión por aproximadamente 140.000 millones de dólares que podrían contribuir al desarrollo económico en los próximos años.

Elecciones y estabilidad económica

Por último, Daza descartó que las elecciones presidenciales previstas para 2027 representen, por sí mismas, un riesgo para la estabilidad económica.

Sostuvo que las crisis financieras registradas en el país estuvieron vinculadas históricamente a desequilibrios macroeconómicos acumulados y no a los procesos electorales en sí. En ese sentido, aseguró que el objetivo oficial es llegar a los próximos comicios con una economía «fuerte, blindada, sin desequilibrios, creciendo y con inflación en descenso».