El hantavirus volvió a encender las alarmas sanitarias a nivel internacional luego del brote detectado en un crucero que partió desde Ushuaia, donde se registraron al menos tres personas fallecidas y varios casos sospechosos. En paralelo, Argentina mantiene la vigilancia epidemiológica ante el incremento de contagios durante la temporada 2025-2026.
Según datos recientes, en lo que va de 2026 se notificaron 42 casos de hantavirus en el país y la temporada epidemiológica 2025-2026 presenta una letalidad superior al 31%. Además, Argentina encabeza la cantidad de contagios en América, de acuerdo con informes de la Organización Panamericana de la Salud.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad zoonótica causada por virus de la familia Bunyaviridae. La transmisión ocurre principalmente a través de roedores silvestres infectados, que eliminan el virus mediante la orina, la saliva y los excrementos.
La forma más frecuente de contagio se produce cuando las personas inhalan partículas virales suspendidas en el aire, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados donde hubo presencia de roedores. Entre los ambientes considerados de mayor riesgo se encuentran galpones, depósitos, viviendas deshabitadas, cabañas y zonas rurales.
También puede haber contagio por contacto de las mucosas con superficies contaminadas, por consumo de alimentos expuestos o, en casos menos frecuentes, por mordeduras de roedores infectados.
En Argentina circulan distintas variantes del virus, aunque una de las más preocupantes es la cepa Andes, presente principalmente en el sur del país y en Chile. Esta variante es la única que demostró capacidad de transmisión entre personas, especialmente en situaciones de contacto estrecho y prolongado con pacientes infectados.
Desde la Organización Mundial de la Salud señalaron que este tipo de transmisión no suele generar epidemias masivas, aunque los brotes registrados en espacios cerrados mantienen activa la vigilancia epidemiológica.
Cuáles son los síntomas
Los síntomas iniciales del hantavirus pueden confundirse con una gripe o una infección viral común. La enfermedad suele comenzar con fiebre alta, dolores musculares intensos, cefalea, escalofríos, cansancio, náuseas y vómitos. También pueden presentarse dolor abdominal y diarrea.
Sin embargo, el cuadro puede agravarse rápidamente. En un lapso de 48 a 72 horas, algunos pacientes desarrollan insuficiencia respiratoria aguda, edema pulmonar y complicaciones cardíacas severas, conocidas como síndrome cardiopulmonar por hantavirus.
La médica Cristina Freuler, jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Alemán, explicó que esta forma de la enfermedad puede alcanzar tasas de mortalidad cercanas al 52% en determinados brotes.
Medidas de prevención
Actualmente no existe una vacuna específica contra el hantavirus, por lo que las medidas preventivas son fundamentales para reducir el riesgo de contagio.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener limpios los espacios cerrados, evitar la acumulación de basura y restos de alimentos, sellar posibles accesos de roedores y extremar los cuidados al ingresar a ambientes abandonados o poco ventilados.
También aconsejan ventilar los espacios durante al menos 30 minutos antes de ingresar, evitar barrer en seco para no levantar partículas contaminadas y utilizar guantes, barbijo y desinfectantes durante las tareas de limpieza.

