Corpus Christi: “La Eucaristía no es un símbolo, es Cristo que permanece con nosotros”


En el marco de la preparación para la solemnidad de Corpus Christi, el padre Alejandro Cañete reflexionó sobre el significado de la Eucaristía, la presencia real de Jesucristo en el pan y el vino consagrados, y el llamado de los cristianos a convertirse en testigos vivos del amor de Dios.

Durante una entrevista en el programa Lo que Faltaba, el párroco de San Pedro y San Pablo destacó que la celebración de Corpus Christi invita a profundizar en uno de los mayores misterios de la fe cristiana: la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

La Eucaristía es un acto de fe. Creemos que Jesús está verdaderamente presente en su Cuerpo y en su Sangre, pero para comprender este misterio necesitamos pedir a Dios el don de una fe más profunda”, expresó.

Cañete recordó que el Evangelio de San Juan presenta claramente las palabras de Cristo cuando afirma: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna”, subrayando que no se trata de una alegoría ni de una representación simbólica.

Jesús no estaba hablando en sentido figurado. Estaba revelando una realidad que la Iglesia ha custodiado y celebrado durante más de dos mil años”, señaló.

La Eucaristía como fuente de unidad

El sacerdote explicó que la celebración eucarística no puede separarse de la vida de la Iglesia y de la comunión entre los creyentes. En ese sentido, destacó la imagen de la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo, una enseñanza que ha sido profundizada tanto por la tradición católica como por los recientes mensajes del papa León XIV.

Cristo es la cabeza y nosotros somos su cuerpo. Nos alimentamos de la Eucaristía para fortalecernos y vivir como miembros de una misma comunidad”, afirmó.

Asimismo, resaltó el papel del sacerdocio en la celebración de los sacramentos, señalando que la sucesión apostólica garantiza la continuidad de la misión confiada por Jesús a sus apóstoles.

“Sin sacerdocio no hay Eucaristía. Cristo sigue actuando en su Iglesia a través de los obispos y sacerdotes, que están llamados a servir, enseñar y santificar al pueblo de Dios”, indicó.

“Dejarnos transformar en aquello que recibimos”

Uno de los conceptos centrales desarrollados por Cañete fue la invitación a vivir la Eucaristía más allá de la celebración litúrgica.

“El Señor nos pide que nos transformemos en aquello que recibimos. Si recibimos el Cuerpo de Cristo, estamos llamados a ser presencia de Cristo para los demás”, sostuvo.

En esa línea, explicó que la vida cristiana implica entregarse generosamente al prójimo, siguiendo el ejemplo de Jesús.

Cuando salimos de la misa debemos entregarnos a los demás, servir, acompañar y desgastarnos por amor. Esa es la verdadera consecuencia de la Eucaristía”, expresó.

El valor del silencio y la oración

Durante la entrevista, el sacerdote también reflexionó sobre la necesidad de recuperar espacios de silencio y encuentro personal con Dios en medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana.

Muchas veces vivimos rodeados de ruido y no nos damos tiempo para escucharnos a nosotros mismos ni para escuchar al Señor. La adoración eucarística nos ayuda a ordenar el corazón y descubrir cómo Dios acompaña nuestra vida”, afirmó.

En ese contexto, alentó a las familias a promover momentos de oración compartida y a limitar el uso de dispositivos electrónicos durante la noche para favorecer el descanso y la vida espiritual.

Preparativos para Corpus Christi en Apóstoles

Cañete confirmó que la comunidad de Apóstoles celebrará Corpus Christi el próximo sábado. La concentración comenzará a las 15 y la misa se celebrará a las 16, seguida de una procesión por las calles de la ciudad.

El sacerdote recordó que la convocatoria del año pasado reunió a miles de fieles y expresó su esperanza de repetir una participación similar.

Fue impresionante ver a las familias, los niños y toda la comunidad caminando juntos. Eso muestra la verdadera expresión de la Iglesia: un solo pueblo que forma un solo cuerpo en Cristo”, manifestó.

Además, destacó el crecimiento de la participación en las actividades pastorales de la parroquia y los preparativos para las próximas celebraciones patronales de San Pedro y San Pablo, así como para el centenario del templo parroquial, que se cumplirá el 26 de agosto.

Finalmente, invitó a los fieles a vivir Corpus Christi como una oportunidad para renovar la fe y profundizar el encuentro con Jesús.

La Eucaristía es un misterio inagotable de amor. Cuanto más nos acercamos a Cristo, más descubrimos que Él sigue caminando con nosotros y transformando nuestra vida”, concluyó.