La profesional de 25 años se recibió en la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) y comenzó a desempeñarse en la Policía de Misiones. En una entrevista con Radio Tupambaé, contó cómo transita sus primeros días de trabajo y destacó la importancia de generar oportunidades laborales para las personas con discapacidad.
Aylen Gauna, de 25 años, se convirtió en la primera psicóloga no vidente de la provincia de Misiones y comenzó a trabajar en el Centro Integral de Operaciones 911 de la Policía de Misiones, pocas semanas después de recibirse en la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI).
En diálogo con el programa Nuestras Mañanas, la profesional expresó su alegría por esta nueva etapa y definió su incorporación como un desafío que le permite poner en práctica los conocimientos adquiridos durante cinco años de formación universitaria.
“Fue un desafío, pero yo muy feliz de poder formar parte de este lugar, de poder formar parte de la Policía de Misiones y de poder servir básicamente a la población que lo requiera”, manifestó.
Escuchá la entrevista completa:
Adaptaciones para el desempeño profesional
Durante sus primeros días en el Centro Integral de Operaciones, Gauna comenzó a familiarizarse con las funciones que tendrá a su cargo y con la dinámica de trabajo del equipo. La psicóloga explicó que recibió información sobre las tareas que desempeñan los profesionales del área y las distintas modalidades de intervención ante los llamados al 911.
Entre las adaptaciones realizadas, destacó la posibilidad de utilizar la computadora de la oficina, que cuenta con un sistema para registrar las comunicaciones recibidas. A través de un programa específico, puede acceder a las herramientas necesarias para desarrollar sus tareas.
También señaló que la infraestructura del lugar cuenta con puntos de referencia que facilitan su desplazamiento autónomo. Aunque todavía transita un período de adaptación, aseguró que ya puede movilizarse casi completamente sola dentro de las instalaciones.
“Es el cuarto día de trabajo, pero ya casi completamente sola, así que recontenta por eso”, comentó durante la entrevista.
El trabajo psicológico en el 911
Gauna explicó que su incorporación contempla distintas formas de intervención, de acuerdo con las características de cada situación. El equipo interdisciplinario puede brindar asistencia telefónica, recibir a las personas en la oficina o trasladarse al lugar de los hechos junto con los efectivos policiales.
En esta primera etapa, la profesional ya tuvo la oportunidad de observar la intervención de una compañera ante un caso y atender una llamada telefónica. Mientras continúa aprendiendo las funciones específicas de su puesto, destacó la importancia de adquirir experiencia y familiarizarse con los procedimientos de trabajo.
Por el momento, cumple guardias reducidas en distintos horarios, como parte del período de adaptación. Según explicó, está previsto que a partir de la tercera semana comience a realizar guardias completas de 12 horas.
“Vine a romper un paradigma”
Uno de los conceptos que Gauna destacó durante la conversación fue su intención de contribuir a superar los prejuicios que todavía existen sobre las capacidades laborales de las personas con discapacidad visual.
“Romper los mitos y prejuicios que existen acerca de la discapacidad visual en mi caso”, expresó al referirse al sentido de su incorporación laboral.
En ese sentido, sostuvo que las personas con discapacidad pueden desempeñarse en los ámbitos laborales para los que se prepararon, siempre que cuenten con las adaptaciones necesarias.
“Podemos desempeñarnos perfectamente en el rol laboral que queramos tener, siempre y cuando se hagan algunas adaptaciones que son pequeñas. Las adaptaciones que se requieren y podemos trabajar y ofrecer, yo puedo ofrecer el servicio para lo que me formé durante cinco años en la universidad”, afirmó.
La psicóloga también reconoció que, antes de comenzar, tenía sus propias dudas acerca de cómo sería la experiencia. Sin embargo, aseguró que los primeros días resultaron satisfactorios y que se encuentra gratamente sorprendida por la posibilidad de aplicar sus conocimientos profesionales.
“Siempre voy por más. Esto es el inicio de un camino”, señaló. Además, manifestó su interés en incorporarse laboralmente a otras instituciones en el futuro.
El acceso al empleo y los derechos de las personas con discapacidad
Durante la entrevista, Gauna también compartió su mirada sobre las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad para acceder al mercado laboral y las barreras que pueden limitar sus posibilidades de desarrollo.
Consideró que es necesario cambiar la perspectiva desde la cual se aborda la discapacidad y poner en el centro a las personas, sus derechos y sus capacidades.
“Espero que se vea a la discapacidad no tanto como discapacidad, sino a las personas como personas, y que se pueda comprender que nosotros tenemos también derechos y que debemos tener oportunidades”, sostuvo.
En esa línea, advirtió que conseguir un empleo y desarrollar una actividad profesional puede resultar más complejo para quienes tienen una discapacidad, no necesariamente por su condición, sino por la falta de oportunidades para acceder a determinados puestos de trabajo.
“Que se me dé a mí no es suficiente, porque quizá haya otras personas que tengan deseos de desempeñarse y no lo puedan hacer”, expresó. Por eso, instó a las autoridades a reconocer a las personas con discapacidad desde una perspectiva que priorice sus derechos y posibilidades, sin anteponer sus limitaciones.
Desde su mirada profesional, también señaló que la imposibilidad de acceder a un empleo puede generar frustración y afectar emocionalmente a quienes atraviesan esa situación.
La experiencia de Aylen Gauna representa el comienzo de una nueva etapa en su carrera y pone en primer plano la importancia de las adaptaciones, la inclusión y la igualdad de oportunidades para que más personas puedan ejercer la profesión para la que se formaron.

