La red recupera alimentos que todavía se encuentran en condiciones de ser consumidos y los articula con comedores, merenderos y otras organizaciones. Su coordinador destacó la necesidad de profundizar el trabajo conjunto para abordar el desperdicio de alimentos.
La Red Alimendar lleva cerca de 11 años de trabajo en Misiones y, a través de su metodología de recuperación y redistribución de alimentos, logró recuperar más de 600 mil kilos, equivalentes a alrededor de 1,8 millones de platos.
En diálogo con Nuestras Mañanas, su coordinador, Gionas Borboy, se refirió a la experiencia que recientemente desarrollaron en Córdoba y repasó el trabajo que realizan para recuperar alimentos que pueden ser destinados al consumo.
Borboy explicó que la iniciativa comenzó a partir de la preocupación por los alimentos que eran descartados por cuestiones comerciales o estéticas, pese a encontrarse todavía en condiciones de ser compartidos.
Desde entonces, la organización trabaja con rescates provenientes de comercios, mercados, ferias y otros espacios, para luego articular su distribución con comedores y merenderos.
Escuchá la entrevista completa realizada en Radio Tupambaé:
Una red que articula a distintos actores
El coordinador explicó que Alimendar trabaja con comedores registrados y que la metodología contempla distintas posibilidades para concretar los rescates.
Cuando un donante se comunica, la organización identifica un comedor cercano que pueda recibir los alimentos. En Posadas, señaló, trabajan con 27 espacios.
También existe la posibilidad de que el propio donante se acerque directamente a un comedor. En otros casos, voluntarios que cuentan con vehículos y tiempo se encargan de retirar los alimentos y llevarlos hacia los lugares donde puedan ser aprovechados.
Según explicó Borboy, esta metodología se desarrolla no solamente en Posadas, sino también en otras ciudades como Mendoza, Córdoba y Puerto Iguazú.
Diferenciar excedentes de sobras
Borboy remarcó la importancia de diferenciar entre los alimentos que son excedentes y aquellos que son sobras.
Explicó que los excedentes son alimentos que no fueron manipulados ni estuvieron en contacto con personas y que permanecieron en condiciones adecuadas de tiempo y temperatura. Son este tipo de alimentos los que busca recuperar Alimendar.
En cambio, señaló que las sobras que ya fueron manipuladas deben ser reutilizadas por quienes tuvieron contacto con ellas y no forman parte de los rescates habituales de la organización.
Para garantizar que los alimentos puedan ser compartidos de manera segura, la red cuenta con el acompañamiento de profesionales, entre ellos nutricionistas y especialistas en alimentos, además de personas que colaboran desde otros campos.
El desperdicio de alimentos
Durante la entrevista, Borboy sostuvo que el desperdicio de alimentos continúa siendo una problemática de gran magnitud y consideró necesario darle mayor difusión.
También recordó que Misiones fue pionera en contar con un régimen provincial para la donación de alimentos, al que vinculó con el marco establecido a nivel nacional para proteger a quienes realizan donaciones de alimentos.
En ese sentido, planteó la necesidad de continuar difundiendo la normativa y de generar condiciones para que más alimentos que todavía pueden ser consumidos tengan un destino adecuado.
El trabajo con comedores
Alimendar también realiza relevamientos junto con el Observatorio de Datos Socioeconómicos de la Universidad Nacional de Misiones, Cáritas y otras organizaciones, con el objetivo de conocer la situación de los comedores y merenderos de barrios populares.
Borboy señaló que a partir de esos relevamientos observaron espacios que redujeron sus días de atención o dejaron de funcionar, al mismo tiempo que aumentó la cantidad de personas que concurren a estos lugares.
También mencionó la presencia de personas que nunca antes habían asistido a un comedor.
Según explicó, contar con información permite orientar los recursos y los rescates hacia los lugares que más los necesitan y evitar trabajar sin datos concretos.
La experiencia en Córdoba
Sobre la reciente experiencia en Córdoba, Borboy destacó el intercambio con organizaciones y personas que trabajan en distintos territorios.
Durante su participación en la Semana Social, valoró especialmente la posibilidad de encontrarse con otros actores vinculados al trabajo social y comunitario y de compartir experiencias.
En ese marco, señaló que se abrieron canales para continuar trabajando junto con Pastoral Social, Cáritas y otras organizaciones.
Para el coordinador de Alimendar, el abordaje de la problemática requiere la participación de distintos sectores. “Nadie puede solo”, planteó durante la entrevista, al remarcar que la tarea necesita de la articulación entre quienes donan, quienes retiran los alimentos y quienes los reciben.
Borboy también sostuvo que la solidaridad no debe limitarse a momentos de crisis y que las decisiones cotidianas tienen consecuencias sobre otras personas y sobre el ambiente.
Alimendar continúa así con el trabajo de recuperación de alimentos y con la búsqueda de nuevas articulaciones para ampliar el alcance de una tarea que, según su coordinador, requiere del compromiso y la participación de distintos actores.

