A 100 años del denominado “Ciclón”, Posadas y Encarnación recuperan una historia de tragedia y solidaridad


El investigador y difusor cultural Leo Duarte repasó en Nuestras Mañanas el temporal que en 1926 afectó a Encarnación y Posadas, y destacó la respuesta solidaria de la comunidad posadeña ante la emergencia. Este lunes concluyen las actividades conmemorativas en el Montoya.

A un siglo del temporal que marcó profundamente a Encarnación y dejó también consecuencias en Posadas, las dos ciudades volvieron a encontrarse para recordar uno de los episodios más significativos de la historia compartida de la región. La conmemoración por los 100 años del denominado “Ciclón” de 1926 culminará este lunes con una actividad en el Instituto Montoya, a partir de las 20.

En diálogo con Nuestras Mañanas, por Radio Tupambaé, el investigador y difusor cultural Leo Duarte repasó los acontecimientos y puso en valor el papel que tuvo Posadas en la asistencia a los damnificados de la ciudad paraguaya.

El fenómeno ocurrió en septiembre de 1926 y provocó importantes daños materiales y numerosas víctimas en Encarnación. Con el paso del tiempo quedó identificado popularmente como el “Ciclón”, aunque Duarte explicó que historiadores paraguayos sostienen que, por sus características, podría haber sido una tromba marina.

Más allá de la denominación, el episodio quedó incorporado a la memoria de ambas ciudades y es considerado por investigadores como uno de los primeros acontecimientos que fortalecieron los vínculos de solidaridad entre Posadas y Encarnación.

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La respuesta de Posadas ante la tragedia

Duarte destacó que Posadas también sufrió los efectos del temporal, especialmente en la zona portuaria, aunque la dimensión de la tragedia fue mayor en Encarnación.

Según reconstruyó a partir de documentos y testimonios históricos, la noticia llegó a Posadas poco después del fenómeno y permitió poner en marcha un operativo de asistencia. Desde la ciudad se enviaron ferris hacia Encarnación y se organizaron recursos para atender a los heridos.

Uno de los espacios que tuvo un papel central fue el entonces hospital ubicado en la zona de La Bajada, donde se instaló un hospital de campaña para recibir a personas afectadas por la tragedia.

El investigador recordó además que Jorge Memmel y el padre José Kreusser fueron quienes llegaron hasta Posadas para comunicar lo ocurrido a las autoridades. En ese momento, el gobernador del entonces Territorio Nacional de Misiones era el Dr. Héctor Barreyro, quien se encontraba en su segundo mandato.

La información provocó la suspensión de un baile de primavera que se realizaba en la ciudad y dio paso a la organización de la ayuda destinada a Encarnación.

Un fenómeno difícil de dimensionar un siglo después

Duarte señaló que resulta complejo imaginar las dimensiones de aquel temporal desde la realidad actual, marcada por la existencia del puente internacional y una comunicación permanente entre ambas ciudades.

En 1926, el río Paraná constituía una barrera que debía atravesarse mediante ferris. El ferrocarril ya había llegado a Posadas, pero el traslado hacia Encarnación dependía de las embarcaciones disponibles.

Los relatos de la época permiten reconstruir parte de la magnitud del fenómeno. Duarte citó, entre otros testimonios, el relato de Valbín O’Brien, quien describió desde el puerto cómo la ciudad de Encarnación quedó prácticamente a oscuras cuando el temporal avanzó sobre la zona baja.

La circulación de información también era muy diferente. Según explicó el investigador, uno de los primeros medios locales que se hizo eco de lo ocurrido fue el Diario de la Tarde, de Mariano Díaz. Las fotografías que actualmente circulan como registros del desastre corresponden principalmente a Paraguay, ya que no existen registros fotográficos locales de un fotógrafo posadeño que haya cubierto el fenómeno en aquel momento.

El monolito que recuerda la solidaridad

Monolito de unión y hermandad entre Posadas y Encarnación imagen-1

Uno de los símbolos que permanece en Posadas es el monolito ubicado en el actual Parque República del Paraguay, que recuerda el vínculo generado entre ambas comunidades después de la tragedia.

Duarte explicó que el monumento fue inaugurado el 26 de septiembre de 1927, apenas un año después del temporal, como una donación de los hermanos paraguayos a la ciudad de Posadas.

“Muchas veces la gente pasa y no sabe qué significa”, señaló durante la entrevista, al remarcar la importancia de recuperar el significado histórico de los monumentos y espacios públicos de la ciudad.

El Parque República del Paraguay también atravesó diferentes etapas a lo largo de la historia de Posadas. Según recordó Duarte, durante un período se proyectó que allí funcionara la plaza San Martín, aunque finalmente el espacio tomó la denominación que conserva actualmente.

Recuperar la memoria de Posadas

Durante la entrevista, Duarte también se refirió al trabajo que lleva adelante para preservar documentos, fotografías y objetos vinculados con la historia de la ciudad.

Actualmente, en la biblioteca donde desarrolla parte de su actividad, se exhibe una colección de fotografías antiguas de Posadas, con imágenes que se remontan hasta 1917. El material forma parte de una tarea de recopilación que incluye fotografías adquiridas, donaciones y piezas pertenecientes a colecciones particulares.

El investigador destacó especialmente la posibilidad de que los visitantes puedan entrar en contacto directo con los objetos históricos, en lugar de observarlos únicamente detrás de una vitrina.

Entre las piezas incorporadas recientemente mencionó una antigua plancha a carbón y envases originales de vidrio de la tradicional gaseosa Tupy, correspondientes a décadas pasadas.

El objetivo, explicó, es acercar la historia a las nuevas generaciones mediante objetos concretos y testimonios que permitan comprender cómo era la vida cotidiana en Posadas.

Documentos inéditos y la historia del Festival del Litoral

Duarte también adelantó que trabaja en la recuperación de documentación relacionada con el Festival del Litoral. Entre el material conserva dos cajas con documentos que fueron recuperados antes de ser descartados.

Entre esos archivos aparecen registros de la antigua asociación vinculada con el festival y documentación relacionada con actividades que se desarrollaban en una sede ubicada en San Lorenzo 522.

Para el investigador, preservar esos documentos permite reconstruir aspectos de la historia cultural de Posadas que no siempre aparecen en los relatos tradicionales.

Cien años después, Posadas y Encarnación vuelven a encontrarse

Las actividades por el centenario del denominado “Ciclón” buscan recuperar no solamente la dimensión de la tragedia ocurrida en 1926, sino también el vínculo de solidaridad que se generó entre Posadas y Encarnación.

La conmemoración concluirá este lunes en el Instituto Montoya, desde las 20, con una propuesta organizada por la Dirección de Cultura de la Provincia de Misiones y la participación de representantes y artistas provenientes de Paraguay.

A cien años del temporal, el recuerdo permanece en documentos, fotografías, monumentos y relatos que permiten reconstruir una época en la que dos ciudades separadas por el Paraná quedaron unidas por una tragedia y, sobre todo, por la solidaridad.