Vivir en Misiones ya cuesta más de un millón solo en servicios y vivienda


Un informe elaborado por el contador y diputado provincial José Luis Pastori reveló que en Misiones un hogar necesita al menos $1.054.000 mensuales para cubrir únicamente servicios básicos y vivienda, sin contemplar gastos en alimentos, salud, educación o indumentaria. El dato expone con crudeza el impacto del actual esquema económico sobre la vida cotidiana de la clase media.

El estudio describe una “canasta de gastos fijos operativos” basada en un perfil profesional sin subsidios, donde se refleja el efecto combinado de la quita de subsidios, la desregulación de precios y las particularidades estructurales de la provincia. Entre ellas, se destacan las limitaciones energéticas, la dependencia eléctrica y las condiciones climáticas que incrementan el consumo.

El rubro más determinante es la vivienda. El alquiler de un departamento de dos ambientes en zona urbana alcanza los $500.000 mensuales, a lo que se suman expensas por $150.000, concentrando el 62% del gasto total. El informe advierte que “el techo se convirtió en el servicio más rígido y costoso para la clase media”, en un contexto de alta inflación y mercado inmobiliario desregulado.

La energía eléctrica también aparece como un factor crítico. Con la eliminación de subsidios y la aplicación del costo pleno del kilovatio hora, una familia promedio paga alrededor de $115.000 mensuales, equivalente al 11% del total. En una provincia sin acceso masivo al gas natural, el uso de energía eléctrica —especialmente por el aire acondicionado— se vuelve indispensable.

A este escenario se suma el gasto en gas licuado, que ronda los $54.000 mensuales, y los costos de movilidad, que alcanzan aproximadamente $135.000 en combustible, reflejando las largas distancias y las limitaciones del transporte público. Otros servicios esenciales como internet y telefonía ascienden a unos $60.000, mientras que el agua promedia los $40.000 mensuales.

En conjunto, estos gastos configuran una estructura rígida que deja escaso margen para el ahorro o el consumo. De hecho, el informe estima que para sostener este nivel de erogaciones un hogar debería contar con ingresos superiores a los $2.000.000 mensuales.

“El ajuste no es solo un número macroeconómico; se traduce en una canasta de gastos fijos asfixiante”, concluye el documento, que posiciona a Misiones como un caso representativo de cómo las políticas nacionales impactan con mayor intensidad en economías regionales.

Presión también en Buenos Aires

La tendencia no es exclusiva del nordeste argentino. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, un informe de la consultora Focus Market señala que la canasta de servicios para una familia tipo aumentó un 22,25% en los últimos cuatro meses, alcanzando en marzo de 2026 los $2.980.339.

El incremento duplica la inflación estimada para ese período y vuelve a ubicar al alquiler como el principal factor de presión. En el Gran Buenos Aires, un departamento de tres ambientes promedia los $827.599 mensuales, en un mercado que continúa tensionado pese a la derogación de la Ley de Alquileres y la persistente escasez de oferta.

Así, tanto en Misiones como en Buenos Aires, la vivienda y los servicios básicos se consolidan como los ejes centrales del costo de vida, reduciendo cada vez más el margen económico de las familias y profundizando el desafío de sostener condiciones básicas de bienestar.

Fuente: Primera Edición