Vélez volvió a hacerse fuerte en Liniers y le asestó otro golpe a River. Fue 1-0 en el Estadio José Amalfitani, por la sexta fecha del Torneo Apertura 2026, con un tanto madrugador de Manuel Lanzini que aplicó la inexorable ley del ex. El Fortín estiró su invicto, recuperó la punta de la Zona A y dejó al Millonario sumido en una racha preocupante: tercera derrota consecutiva y afuera de los puestos de clasificación en la Zona B.
El partido se quebró temprano. A los cinco minutos, Matías Pellegrini filtró una pelota precisa y Lanzini, con pasado en Núñez, definió con clase para el 1-0. Golpe directo al mentón para un River que todavía se estaba acomodando y que volvió a mostrar fragilidad en el arranque.
A partir de la ventaja, el equipo de Guillermo Barros Schelotto hizo lo que mejor sabe: orden táctico, líneas compactas y salida rápida para lastimar. River tomó la iniciativa, pero le faltó profundidad y claridad en los últimos metros. Mucha tenencia, poca sorpresa.
Como si el resultado no fuera suficiente castigo, el conjunto de Núñez sufrió bajas sensibles. Juan Fernando Quintero dejó la cancha en el primer tiempo por una molestia muscular y, en el entretiempo, Franco Armani no salió a jugar el complemento. Dos señales de alarma en una noche que ya venía torcida.
En el segundo tiempo, River empujó con más ímpetu que ideas. Kendry Páez tuvo el empate con un remate esquinado que encontró una gran respuesta de Álvaro Montero. Después, Ian Subiabre contó con un mano a mano clarísimo que el arquero colombiano volvió a neutralizar. Incluso hubo una triple chance en el tramo final que terminó diluyéndose entre rebotes y despejes desesperados.
Vélez también tuvo la suya para liquidarlo de contra, pero falló en la puntada final. No le hizo falta más: supo sufrir cuando el partido lo pidió y cerró una victoria trabajada, de equipo maduro.
El contraste es evidente. Vélez se afirma como animador del campeonato, sólido y confiable. River, en cambio, acumula derrotas, lesiones y dudas futbolísticas. El Apertura recién empieza, pero en Núñez las luces de alerta ya están encendidas.

