Con el inicio del ciclo lectivo 2026 previsto para el 2 de marzo en Misiones, las familias comenzaron a reorganizar sus gastos y a anticipar la compra de útiles escolares. En ese contexto, comercios del sector registran un consumo prudente, marcado por la utilización de tarjetas de crédito, planes de financiación y reintegros, mientras que los precios de los artículos se mantienen, en líneas generales, sin grandes variaciones respecto al año pasado.
Luego de las fiestas de fin de año, muchos hogares optan por distribuir el gasto escolar a lo largo de varios meses. Comprar cerca del comienzo de las clases suele resultar más complejo, tanto por el incremento de la demanda como por la dificultad de afrontar el desembolso en una sola vez. Por ese motivo, una parte de las familias comenzó a adquirir útiles desde diciembre, priorizando compras parciales y escalonadas.
Desde librerías de distintos puntos de la provincia señalaron que, si bien el contexto inflacionario es más estable que en años anteriores, la pérdida del poder adquisitivo incide en las decisiones de consumo. En ese marco, las compras en cuotas se consolidan como la principal estrategia para afrontar el inicio del ciclo lectivo.
La cautela también se observa en el rubro de indumentaria escolar. La demanda de uniformes y guardapolvos es menor, ya que muchas familias reutilizan prendas de años anteriores y postergan la compra de nuevas piezas. En este segmento, los aumentos rondan el 20%, lo que refuerza la tendencia a estirar el uso de la ropa existente.
Comerciantes del sector coincidieron en que las escuelas también han modificado sus prácticas, reduciendo y fraccionando las listas de útiles a lo largo del año. Esta modalidad permite aliviar el impacto económico en los hogares y, al mismo tiempo, genera un flujo de ventas más equilibrado para los comercios, evitando picos de demanda concentrados en pocas semanas.
En cuanto a los precios, los referentes consultados indicaron que la mayoría de los artículos escolares se mantuvieron estables o registraron ajustes leves, cercanos al 5%. Incluso, algunos productos básicos, como repuestos de hojas, muestran valores iguales o inferiores a los del inicio de 2025. No obstante, el volumen de ventas por unidad presenta una leve caída, asociada tanto a un consumo más racional como a la menor utilización de papel en el ámbito educativo.
Otro factor que incide en la dinámica comercial es el uso de canales digitales. A través de redes sociales y mensajería, los clientes consultan precios, solicitan presupuestos y llegan a los locales con mayor previsión, comprando de manera parcial o total según sus posibilidades económicas.
De cara al inicio de clases, el panorama muestra a familias más cuidadosas en sus decisiones de consumo, que priorizan la financiación, el aprovechamiento de promociones y la reutilización de útiles, en un escenario de precios relativamente estables pero con ingresos que continúan condicionando el gasto.

