Una familia necesita al menos $15 millones mensuales para ingresar al 10% más rico en Argentina


Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), dependiente de la Universidad Católica Argentina (UCA), expuso las profundas brechas de ingresos que atraviesan a la sociedad argentina y detalló cuánto debe percibir un hogar para ubicarse en los distintos escalones de la pirámide socioeconómica.

El estudio sostiene que, tras la salida de la convertibilidad, se consolidó una matriz social estructuralmente heterogénea que persiste hasta la actualidad, marcada por desigualdades tanto en ingresos como en acceso a oportunidades.

El tercio superior: ingresos desde $5 millones

En el tercio más alto de la pirámide se ubican las clases medias-altas y altas, plenamente integradas a los circuitos formales, globalizados y de alta productividad. Se trata de hogares con acceso estable a bienes públicos de calidad, capacidad de ahorro e inversión en capital humano, además de redes de oportunidad que les permiten proyectar decisiones económicas a largo plazo.

Según el ODSA:

  • Para integrar el 3% de mayores ingresos, un hogar debe percibir al menos $30 millones mensuales.
  • El 7% que conforma la clase media alta requiere ingresos desde $15 millones.
  • El 20% de sectores medios integrados tiene un piso de $5 millones mensuales.

De este modo, para formar parte del 10% más rico de la población, una familia necesita ingresos mínimos de $15 millones por mes.

El amplio sector medio

En el tercio intermedio se concentra una extensa clase media y media baja aspiracional, caracterizada por inserciones laborales formales y semiformales cuya estabilidad depende del ciclo económico.

El informe señala que este segmento acumula expectativas de movilidad social, pero enfrenta frustración e incertidumbre frente a la volatilidad del ingreso real y el deterioro de bienes públicos.

En términos de ingresos:

  • El 20% del estrato medio aspiracional requiere al menos $3.500.000 mensuales.
  • El segmento medio bajo vulnerable necesita ingresos mínimos de $2 millones.

El tercio inferior y la persistencia de la pobreza

En el tramo más bajo de la distribución se agrupan hogares con inserción laboral informal, inestable o de subsistencia, con baja productividad, menor nivel educativo acumulado y fuerte dependencia de asistencia estatal.

El ODSA advierte que la debilidad de los ingresos laborales dificulta romper el círculo de la pobreza y perpetúa situaciones de exclusión económica, social y territorial.

Dentro de este segmento:

  • El 20% correspondiente al sector bajo no indigente necesita al menos $800.000 mensuales.
  • Esa misma cifra funciona como límite máximo para el 10% en situación de pobreza extrema.

Evaluación del período 2023-2025

El informe también analiza el impacto de las medidas de liberalización aplicadas entre 2023 y 2024, señalando que profundizaron la crisis inicial, aunque hacia el segundo semestre de 2024 la estabilización macroeconómica y una recuperación parcial de ingresos comenzaron a moderar los indicadores de pobreza e indigencia.

No obstante, el ODSA subraya que la mejora social observada entre 2023 y 2025 se vincula principalmente con la desaceleración inflacionaria, más que con una recomposición genuina del poder adquisitivo o un aumento sostenido del consumo.

En ese marco, el organismo advierte que, sin una estrategia explícita de inversión —tanto interna como externa— orientada a fortalecer el entramado pyme, profesionalizar la economía informal y potenciar el capital humano, la estabilización macroeconómica podría derivar en una sociedad más desigual, con menor movilidad ascendente y mayor fragmentación social.