Trump respalda una transición supervisada en Venezuela tras la captura de Maduro


A una semana de la sorpresiva operación estadounidense que terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó ayer desde la Casa Blanca su respaldo a un proceso de transición política en Venezuela bajo la supervisión directa de su administración.

En un encuentro con ejecutivos del sector petrolero, Trump sostuvo que la coordinación con el gobierno interino —ahora encabezado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez tras la detención de Maduro y su traslado a Estados Unidos— “está yendo muy bien”. El mandatario destacó la actitud de las nuevas autoridades venezolanas y aseguró que las gestiones bilaterales se desarrollan de forma “sólida”.

Trump subrayó que la Casa Blanca respaldará una transición política prolongada, que podría extenderse por más de un año según la evolución interna de Venezuela. “No queremos que otra fuerza tome el control sin un proceso seguro y adecuado”, dijo, en lo que fue interpretado como una reafirmación del papel activo que pretende mantener Washington en la reconstrucción política y económica del país caribeño.

Horas después, en declaraciones a un medio estadounidense, el mandatario volvió a referirse a la captura de Maduro —efectuada el pasado 3 de enero en una operación militar liderada por fuerzas especiales de Estados Unidos— y aseguró que el impacto para la región será positivo. “Algunos dirán que es un milagro lo que hemos hecho”, sostuvo.

Doble lectura regional y petrolera

Las declaraciones de Trump coincidieron con el anuncio de que el petrolero Olina, incautado días atrás por el Comando Sur en el Caribe, retornará a aguas venezolanas como parte de un acuerdo operativo entre ambos gobiernos. Además, en la Casa Blanca se impulsó la idea de incentivar inversiones en el sector energético venezolano, con garantías de seguridad para grandes empresas petroleras que evalúan proyectos en el país.

Críticas y advertencias internacionales

La estrategia de Trump generó diversas reacciones en la comunidad internacional. Organizaciones de derechos humanos advirtieron que, aunque se anunciaron liberaciones de presos políticos, las excarcelaciones son limitadas y miles de detenidos por motivos políticos seguirían tras las rejas, según fuentes independientes.

Por otro lado, líderes regionales y europeos han expresado preocupación por la intervención militar estadounidense y su impacto sobre la soberanía venezolana, mientras que otros gobiernos celebran la caída de Maduro como una oportunidad para un retorno a la democracia.

Posibles encuentros y apoyo opositor

Trump confirmó que se reunirá en Washington con figuras clave de la oposición venezolana, incluida María Corina Machado, así como con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el marco del proceso de transición. Si bien elogió la postura de Machado, también expresó dudas sobre su nivel de respaldo interno, aunque no descartó su eventual participación en la reconfiguración política del país.

El acercamiento político, sumado a los avances anunciados en materia de energía y seguridad, perfilan una agenda compleja y de largo aliento en el escenario venezolano, con Washington como actor central en las semanas y meses por venir.

Foto: El presidente estadounidense Donald Trump, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio asisten a una reunión con ejecutivos de la industria petrolera, en la Casa Blanca, el 9 de enero de 2026. (REUTERS/Kevin Lamarque)