Trabajadores de Musimundo reclaman el pago de salarios e indemnizaciones tras la quiebra de la empresa


Nadia Soledad Ybarra, trabajadora de la firma durante 16 años, relató en “Lo que Faltaba” cómo se produjo la desvinculación de los empleados de la sucursal de Posadas y explicó los pasos que siguen ahora como acreedores laborales.

En Misiones, alrededor de 110 trabajadores fueron desvinculados de la empresa entre las distintas localidades donde funcionaban sucursales. En Posadas, son 25 los empleados afectados. Los trabajadores reclaman el pago del salario correspondiente a agosto y de las indemnizaciones.

La situación de los trabajadores de Musimundo quedó marcada por el cierre de las sucursales y la posterior quiebra de la empresa. En diálogo con Radio Tupambaé, Nadia Soledad Ybarra, empleada de la firma desde hace 16 años, relató cómo recibieron la noticia de su desvinculación y cuál es la situación que atraviesan actualmente.

Ybarra explicó que los trabajadores venían recibiendo desde abril información sobre la llegada de una nueva empresa que adquiriría las acciones y los activos de Musimundo, dentro de los cuales se encontraban los empleados. Según señaló, se les había comunicado que continuarían trabajando bajo la nueva patronal, conservando su antigüedad y condiciones laborales.

“Nos venían a decir que nosotros seguíamos para pasar a la empresa nueva”, relató. Incluso, sostuvo que pocos días antes del cierre el gerente regional les había transmitido que continuarían en la compañía.

Sin embargo, la situación cambió el sábado 28 de agosto. Durante la jornada laboral, los empleados comenzaron a recibir mensajes de compañeros de otras provincias que advertían sobre el cierre de sucursales y la desvinculación del personal.

“Nosotros preguntamos, acá todavía no teníamos información”, contó Ybarra. Más tarde, después de las 17, el gerente de la sucursal les comunicó que las sucursales de Musimundo cerraban y que todos quedaban desvinculados de la compañía.

La comunicación, según explicó, fue realizada verbalmente. El lunes siguiente, los trabajadores se presentaron igualmente a sus puestos de trabajo debido a que no habían recibido una notificación formal.

“La sucursal estaba cerrada, no había nadie responsable”, relató. Ante esta situación, los empleados comenzaron a movilizarse y contaron con el acompañamiento del sindicato y del Ministerio de Trabajo, que certificó la presentación de los trabajadores en sus lugares de trabajo.

Posteriormente comenzaron a recibir los telegramas de despido. Según explicó Ybarra, la empresa informó que abonaría los salarios de agosto y las indemnizaciones “conforme al flujo financiero que vaya teniendo la empresa”.

La trabajadora señaló que, hasta el momento de la entrevista, los empleados continuaban sin percibir el salario correspondiente a agosto y desconocían cuándo podrían cobrar las indemnizaciones.

La quiebra y el reclamo laboral

Ybarra explicó que Musimundo ya se encontraba atravesando un concurso preventivo y que, según relató, anteriormente se habían producido despidos de trabajadores de la administración a quienes se les había ofrecido el pago de las indemnizaciones en cuotas.

Tras los nuevos despidos, y ante el incumplimiento de las condiciones establecidas en el proceso anterior, la Justicia declaró la quiebra de la empresa.

A partir de esta instancia, los trabajadores deberán presentarse como acreedores laborales en el proceso de quiebra. Ybarra indicó que el sindicato los está acompañando en la presentación de la documentación ante el síndico, quien quedó a cargo de la administración de la empresa.

“Ahora la empresa ya no decide más nada, decide la Justicia”, explicó. El proceso deberá determinar cuáles son los bienes de la compañía, realizar las correspondientes verificaciones y establecer si los activos resultan suficientes para afrontar los créditos laborales.

Una situación que afecta a familias

La trabajadora remarcó que la situación genera una fuerte incertidumbre entre los empleados, especialmente entre quienes tienen familias a cargo y dependían de ese ingreso para afrontar sus gastos.

En Misiones, según indicó, son aproximadamente 110 los trabajadores desvinculados entre todas las localidades donde funcionaban sucursales de la empresa. En Posadas, son 25.

Ybarra también destacó que muchos empleados cuentan con una extensa trayectoria en la compañía. En su caso, son 16 años de trabajo, mientras que otros compañeros acumulan 20 y hasta 30 años de antigüedad.

“Es la situación del 70 % de mis compañeros: padres de familia, único ingreso, la mayoría con más de 50 años”, señaló.

La trabajadora sostuvo que la expectativa de continuar en la supuesta nueva empresa había llevado a los empleados a no buscar otras alternativas laborales durante los meses anteriores.

“Nos garantizaban que íbamos a pertenecer a una nueva empresa”, afirmó.

En ese sentido, planteó también las dificultades que supone para trabajadores con muchos años de trayectoria volver a insertarse en el mercado laboral.

“Tenemos que mantenernos unidos”

Frente al escenario actual, Ybarra sostuvo que los trabajadores continuarán organizados y acompañándose durante el proceso judicial.

“Tenemos que estar, tenemos que mantenernos unidos”, expresó.

La trabajadora consideró que la movilización y la difusión pública de la situación permitieron visibilizar el reclamo y avanzar con la declaración de quiebra de la empresa.

Mientras esperan el avance del proceso judicial y la intervención del síndico, los trabajadores aguardan una respuesta sobre el cobro de los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes.

“Ojalá todo avance lo más rápido posible y podamos tener una solución inmediata y favorable”, manifestó Ybarra.

La situación deja así a cientos de trabajadores frente a un proceso judicial que determinará el alcance y los tiempos para el reconocimiento y eventual pago de sus créditos laborales, mientras cada empleado intenta afrontar las consecuencias de una desvinculación que, según el testimonio de Ybarra, llegó después de meses de expectativas sobre la continuidad de sus puestos de trabajo.