Tiroteo en la escuela católica de Minneapolis dejó dos niños muertos y 17 heridos durante una misa


Un hombre abrió fuego el miércoles contra los fieles reunidos en la iglesia y escuela católica de la Anunciación, en Minneapolis, durante una misa de inicio de clases. El ataque dejó un saldo de dos niños muertos, de 8 y 10 años, y otras 17 personas heridas, entre ellas 14 menores, varios de ellos en estado crítico. El agresor, según confirmaron las autoridades, se quitó la vida tras disparar desde el exterior a través de las ventanas de la capilla escolar.

El Papa León XIV expresó su profundo dolor ante la tragedia y envió un telegrama al arzobispo local, monseñor Bernard Hebda, transmitiendo sus condolencias y asegurando su cercanía espiritual a las familias de las víctimas. “Encomendamos las almas de los niños fallecidos al amor de Dios Todopoderoso y elevamos oraciones por los heridos, así como por quienes brindan asistencia y cuidado”, señaló el mensaje firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado.

El Pontífice también impartió su bendición apostólica como signo de consuelo y fortaleza a la comunidad educativa de la Anunciación y a toda la arquidiócesis de San Pablo y Minneapolis.